Trump aumenta su presión contra Europa al incorporar la automoción en la guerra comercial

La UE estudia medidas de represalia ante la escalada proteccionista de EE UU, que tendrán como objetivo productos emblemáticos para presionar y contrarrestar el golpe de la Casa Blanca.

Fábrica de coches. / RR. SS.
Fábrica de coches. / RR SS.

La guerra comercial entre EE UU y la Unión Europea entra en una nueva fase de tensión. El presidente estadounidense, Donald Trump, anunció la imposición de un arancel del 25 % a las importaciones de automóviles y vehículos ligeros de Europa, el último capítulo de una ofensiva comercial que podría tener graves repercusiones para la economía global. La medida, que entrará en vigor el próximo 3 de abril, supone el mayor golpe hasta la fecha en la estrategia proteccionista de la Casa Blanca y amenaza con desatar una escalada de represalias comerciales por parte del bloque comunitario.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, respondió rápidamente al anuncio con un comunicado emitido en la noche del miércoles. “Lamento profundamente la decisión de EE UU de imponer aranceles a las exportaciones europeas de automoción. Los aranceles son impuestos que afectan negativamente tanto a las empresas como a los consumidores, tanto en EE UU como en la Unión Europea”, declaró la mandataria, dejando entrever que Bruselas está dispuesta a responder con medidas similares.

El anuncio de Trump ha generado inquietud en la industria automotriz europea, que exporta miles de millones de euros en vehículos al mercado estadounidense cada año. Alemania y Francia, principales productores de automóviles en el bloque, han mostrado su preocupación ante el impacto que esta medida podría tener sobre sus economías nacionales. “Se trata de una escalada injustificada que afecta directamente a la competitividad de nuestras empresas”, señaló un portavoz del Gobierno alemán.

Desde la Casa Blanca, el presidente justificó la medida con base en la necesidad de proteger la industria nacional y equilibrar una balanza comercial que, según Trump, es desfavorable para EE UU. “Estamos firmando hoy y entra en vigor el 2 de abril. Empezamos a recaudar el 3 de abril”, declaró el mandatario desde el Despacho Oval, insistiendo en que la decisión responde a una política de “reciprocidad” frente a los supuestos aranceles injustos impuestos por Europa a los productos estadounidenses.

La UE asume que será golpeada con aranceles

Diplomáticos europeos, que han mantenido reuniones de emergencia en Washington con el secretario de Comercio estadounidense, Howard Lutnick, y el representante de Comercio, Jamieson Greer, han sido informados de que la Administración Trump está decidida a seguir adelante con su plan y que hay poco margen para evitar la aplicación de los nuevos gravámenes. Según fuentes consultadas, EE UU considera estos aranceles como el inicio de una renegociación comercial en sus propios términos, y no como el fin del conflicto.

La Unión Europea ya ha advertido que está preparada para responder con medidas de represalia que podrían incluir aranceles a productos emblemáticos de EE UU, como motocicletas Harley-Davidson, whisky bourbon y productos agrícolas. “Seguiremos buscando soluciones negociadas, pero vamos a proteger nuestros intereses económicos”, aseguró Von der Leyen.

A medida que se acerca la fecha de aplicación de los aranceles, la incertidumbre sobre el impacto económico global crece. Con un comercio bilateral de cientos de miles de millones de dólares anuales, un enfrentamiento entre las dos mayores potencias económicas de Occidente podría provocar una crisis en sectores clave y afectar a los mercados financieros internacionales. Europa, por su parte, se enfrenta al desafío de responder con firmeza sin agravar una situación que podría volverse incontrolable.

El proteccionismo de Trump ha generado ya conflictos comerciales con China, Canadá y México. Ahora, la atención se centra en cómo reaccionará la Unión Europea y hasta qué punto la escalada de tensiones podrá ser contenida mediante la diplomacia o derivar en una guerra comercial de consecuencias impredecibles. @mundiario

Comentarios