El Sabadell rechaza la opa del BBVA: una decisión unánime que redefine la batalla bancaria

Ciudad BBVA. / Pixabay
El consejo de administración cierra filas frente a la propuesta lanzada por la entidad que preside Carlos Torres, aunque uno de sus miembros emite un voto particular de rechazo solo por el precio y se abstiene del informe. 

El consejo de administración del Banco Sabadell ha cerrado filas frente a la opa lanzada por el BBVA, recomendando por unanimidad a sus accionistas no acudir a la oferta. La decisión, hecha pública tras el visto bueno de la CNMV a la operación, marca un nuevo capítulo en un pulso que lleva más de 16 meses agitando el mapa financiero español.

Con este rechazo, el Sabadell reafirma su estrategia como entidad independiente y defiende que su plan de negocio a 2027 “generará más valor” que el canje propuesto por el banco presidido por Carlos Torres. Según el informe del consejo, la operación “destruye valor para los accionistas” y no refleja el verdadero potencial de la entidad catalana.

La oferta de BBVA contempla una acción propia más 0,70 euros por cada 5,54 títulos del Sabadell, valorando al banco vallesano en unos 15.300 millones de euros. Sin embargo, la cotización actual de la entidad se sitúa un 9,3 % por encima, lo que significa que aceptar la opa supondría perder dinero en Bolsa.

El consejo del Sabadell sostiene que el valor intrínseco de la entidad está entre un 24 % y un 37 % por encima de lo ofertado por BBVA, sin contar con una prima de control que debería añadirse en cualquier operación de este tipo. Además, recuerda que la estrategia independiente prevé una rentabilidad del 16 % y la devolución de 6.300 millones a los accionistas en tres años, tras la venta de TSB y el refuerzo de su negocio en España.

Otro de los factores clave es la exposición del BBVA. El consejo argumenta que quienes acudan a la opa estarían cambiando una entidad afincada en España, “una de las economías con mayor crecimiento de la zona euro” por otra que concentra “el 67 % de su beneficio en economías emergentes como México, Turquía y Sudamérica”. Todo esto “hace que tenga un coste de capital superior, una elevada volatilidad en sus resultados por el coste de las devaluaciones de las divisas de los países en los que opera, y un riesgo geopolítico mayor, que en conjunto pueden afectar a sus beneficios futuros”, sostiene el informe del Sabadell.

Riesgos adicionales: sinergias inciertas

El Sabadell también cuestiona las sinergias estimadas por BBVA en torno a 900 millones de euros, advirtiendo de que muchas no podrían materializarse en los primeros tres años debido a las condiciones impuestas por el Gobierno para preservar la autonomía del banco. Según sus cálculos, el beneficio real se reduciría a unos 750 millones, con pérdidas adicionales de negocio por 250 millones.

Asimismo, el consejo alerta sobre la posibilidad de que BBVA renuncie al umbral mínimo de aceptación del 50 % y se conforme con un porcentaje entre el 30 % y el 50 %. En tal escenario, la normativa obligaría a lanzar una segunda opa en efectivo, lo que podría forzar ampliaciones de capital con efectos dilutivos y un impacto negativo sobre las acciones del Sabadell.

La unidad del consejo, sin embargo, presenta una fisura. El inversor mexicano David Martínez, con cerca del 4 % del capital, emitió un voto particular. Aunque también rechaza la opa, lo hace por considerar insuficiente el precio ofrecido y pide a BBVA elevar la propuesta para que resulte competitiva. A su juicio, la operación tiene sentido estratégico, pero a una valoración más realista que atraiga a la mayoría accionarial.

El futuro de la opa: plazo abierto y máxima incertidumbre

Más allá del debate económico, la opa del BBVA sobre el Sabadell tiene implicaciones políticas de gran calado. El Gobierno ha puesto condiciones para blindar la autonomía del banco catalán durante al menos tres años, consciente de que la absorción tendría efectos en la concentración bancaria, el empleo y el tejido financiero en Cataluña.

En paralelo, la operación se enmarca en una tendencia europea de consolidación bancaria, con movimientos similares en Italia y Reino Unido. Sin embargo, el Sabadell insiste en que su independencia no solo es viable, sino también más rentable en el medio plazo.

Los accionistas del Sabadell tienen hasta el 7 de octubre para decidir si acuden a la oferta, mientras que BBVA dispone hasta el 23 de septiembre para mejorarla, algo que Torres ha descartado en varias ocasiones. El desenlace se conocerá el 14 de octubre, pero el rechazo unánime del consejo marca un precedente difícil de ignorar. @mundiario