Revolución China: de la bicicleta al liderazgo global en vehículos eléctricos

China se consolida como la potencia automotriz global al convertirse en el mayor exportador de vehículos, desplazando a Japón, y liderando la revolución de los vehículos eléctricos.
Un coche eléctrico recargándose. / Pixabay
Un coche eléctrico recargándose. / Pixabay

China, que inició el milenio siendo reconocida como el epicentro de la bicicleta, ha experimentado una transformación notable en las últimas dos décadas. Actualmente, se erige como el principal productor mundial de automóviles y ha superado a Japón como el líder en exportaciones de coches. Este cambio radical se atribuye en gran medida al ascenso imparable de los vehículos eléctricos (VE) en el país.

En el último lustro, los vehículos eléctricos chinos han ganado terreno de manera extraordinaria. Según datos de la Asociación China de Fabricantes de Automóviles, la tasa de penetración de los VE en la segunda economía mundial ha aumentado del 10% al 35% en solo dos años, proyectándose a alcanzar el 90% para el año 2030. Este cambio de mentalidad en la sociedad china ha sido respaldado por el gobierno, que ha implementado exenciones tributarias y ha invertido miles de millones de euros para incentivar la adopción de vehículos eléctricos.

Las cifras son reveladoras: en Europa, uno de cada ocho vehículos comprados en 2022 fue eléctrico, mientras que en China, los VE representaron el 25% de las ventas totales de automóviles. La rápida aceptación de las nuevas tecnologías en la industria automotriz china ha sido destacada por expertos, con aproximadamente el 80% de los nuevos vehículos eléctricos matriculados en 2023 siendo de marcas nacionales.

La infraestructura también ha desempeñado un papel crucial en esta transición, con China ostentando la mayor red de carga del mundo, con más de cuatro millones de puntos distribuidos en todo el país. Solo en 2022, más del 70% de las unidades que se instalaron en todo el planeta lo hicieron en China y, entre enero y junio de este año, se añadieron 442.000 espacios, según la Alianza China de Carga.

La tecnología de las baterías

La clave del éxito chino en la industria de vehículos eléctricos radica en su liderazgo en la cadena de suministro, especialmente en la tecnología de baterías. Más del 75% de las plantas de baterías del mundo están ubicadas en China, y el país representa el 78% de la capacidad de producción mundial, según datos de Benchmark Mineral Intelligence. La fabricación de baterías de litio-ferrofosfato, de las que China tiene el monopolio, ha contribuido significativamente a este dominio.

China ha superado las expectativas, exportando más de 3,4 millones de vehículos en los primeros nueve meses de este año, superando a Japón y Alemania. Las exportaciones de VE chinos a la Unión Europea han experimentado un aumento del 360% en comparación con 2020, generando preocupación en la Comisión Europea, que ha iniciado una investigación sobre posibles subvenciones estatales que podrían estar distorsionando la competencia.

El Viejo Continente se ha convertido en un campo de batalla clave para los fabricantes de vehículos eléctricos chinos, que han concentrado inversiones significativas en la región. La Unión Europea se encuentra ante un dilema, ya que la llegada masiva de vehículos eléctricos chinos podría afectar a los fabricantes europeos y desencadenar una guerra comercial en el sector automotriz.

China, con su visión estratégica y liderazgo en tecnología, se proyecta como el epicentro del mercado mundial de vehículos eléctricos en la próxima década, desafiando las estructuras establecidas y marcando un hito en la historia del automóvil global. @mundiario

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