Preocupación por el empleo tras la compra de la alemana Opel a General Motors

Logo de Opel. / opel.com
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Tras varias rondas de negociaciones incluso con Angela Merkel, Grupo PSA ha adquirido la marca alemana y se convierte en el segundo fabricante de vehículos de toda Europa.

Preocupación por el empleo tras la compra de la alemana Opel a General Motors

General Motors y PSA han llegado a un acuerdo para la venta de la marca de vehículos Opel. Con esta transacción, PSA, el grupo Peugeot-Citröen, se convierte en la segunda del mercado en toda Europa, superada únicamente por la omnipresente Volkswagen. La nueva sociedad construirá un total de cinco millones de coches en todo el planeta y generará hasta 2.000 millones de euros en sinergias con el desarrollo y aprovechamiento conjunto de plataformas y motores. Hace dos años, PSA contaba con una plantilla de 35.600 empleados. 18.000 de ellos estaban instalados en Alemania. Esos números justifican los temores de las autoridades y sindicatos de Alemania de que esta transacción dejará sin empleo a miles de alemanes.

En lo que será primera la sociedad compradora es en el mercado mundial del motor en tamaño y economía de escala. Aparte de eso, quita el segundo lugar en el mercado europeo a Renault, cuyos resultados van al alza desde hace varios años, según El País. A estas alturas, vende 2.2 millones de unidades, que son 300.000 más que las actuales del PSA. La alemana Opel vende 1.2 en todo el continente.

Carlos Tavares, presidente de PSA, ha asegurado que la intención es "ayudar a Opel" al tiempo que ellos mismos aumentan sus ventas también. "Además, queremos tener una marca alemana en nuestra cartera", agrega en declaraciones recogidas por el diario de Prisa. Lo cierto es que las empresas ya tenían una colaboración mutua desde hacía tiempo para la construcción de vehículos. Como ejemplo, prosigue el diario español, se puede mencionar el desarrollo de un utilitario que se implementará el año entrante en la fábrica del grupo en Galicia. PSA fabricará un pequeño monovolumen desarrollado en conjunto en Zaragoza, al igual que un vehículo todoterreno que se ensamblará en Doubs, Francia.

Esta transacción se realiza con el beneplácito de Berlín y París. "Expresamos claramente la esperanza de que el acercamiento entre los dos grandes constructores europeos sea un éxito", comunicaron en simultáneo Michael Sapin y Brigitte Zypries, jefes de Economía de Francia y Alemania respectivamente.

Tavares debió convencer previament ea Angela Merkel de sus buenas intenciones. El presidente del grupo le prometió que no se cargaría los puestos de trabajo en Alemaniam tal como hizo en el Reino Unido con Theresa May y varios líderes sindicales de la isla.

Este grupo viene de haber pasado una seria crisis que casi desenlaza en su quiebra en 2011. Para su salvación, debieron acudir a la ayuda del Estado francés y de Dongfeng, una importante empresa china que aceptó entrar a ese cuerpod e salvación en 2013. Aquello fue el inicio de una notable recuperación. En febrero, PSA tenía 7.000 millones de euros a su disposición el mes pasado.

La antigua propietaria de Opel, la estadounidense General Motors, ha reportado pérdidas por 257 millones de dólares en Europa. De ese gran total, más de 15.000 millones han sido en este siglo. Con todo, la marca todavía presume de una importante infraestructura en toda Europa, contando también una fuerte red comercial. En el caso del Reino Unido, la constructora que ahora pasará a llamarse Opel-Vauxhall tiene 92 años de vida. Vauxhall es esencial para los ingleses, asegura El País, y cuenta con apenas 4.500 empleados.

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