Los mercados se adelantan a la paz en Ucrania: divisas, bonos y energía en alza

Mientras Trump dialoga con Putin, inversores audaces toman posiciones en activos que podrían beneficiarse de una relajación de sanciones a Rusia.
Donald Trump, presidente de Estados Unidos y Vladímir Putin, presidente de Rusia. / RR SS.
Donald Trump, presidente de Estados Unidos y Vladímir Putin, presidente de Rusia. / RR SS.

El viejo adagio bursátil "compra con el rumor, vende con la noticia" parece cobrar vida en el actual escenario geopolítico. Aunque la paz en Ucrania sigue siendo una posibilidad incierta, el solo rumor de una negociación entre Donald Trump y Vladímir Putin está impulsando movimientos especulativos en los mercados financieros. Los inversores menos adversos al riesgo han comenzado a posicionarse en activos que podrían beneficiarse de un eventual alto el fuego y el levantamiento parcial de sanciones a Rusia.

El rublo ha subido un 35% en lo que va de 2025, alcanzando máximos de siete meses frente al dólar, situándose en 84 rublos por unidad. Sin embargo, la negociación sigue siendo limitada debido a las restricciones occidentales. Este escenario también ha impulsado monedas como el tenge kazajo, que se ha revalorizado un 5%, reflejando la posibilidad de un beneficio indirecto para la economía de Kazajistán si Rusia logra recuperar dinamismo.

El optimismo también ha alcanzado las bolsas internacionales. El WIG Ukraine Index, que agrupa empresas expuestas a la economía ucraniana, ha repuntado un 60% este año, acercándose a niveles previos a la guerra. En Hong Kong, la rusa United Company Rusal ha visto un incremento del 64% en su cotización, mientras que entidades financieras con presencia en Rusia, como Raiffeisen Bank y el húngaro OTP, han registrado avances del 35% y 17%, respectivamente.

El mercado de renta fija también refleja esta tendencia. Los bonos ucranianos a 10 años han escalado del 44% al 58% de su valor nominal, una señal de confianza en la capacidad del país para cumplir con sus obligaciones financieras. En el sector energético, el gas natural TTF ha caído casi un 30% desde su máximo reciente en febrero, situándose cerca de los 40 euros por megavatio hora. Esta bajada responde a la posibilidad de que una paz durable permita una relajación de las sanciones y un aumento en el suministro ruso.

¿Políticas monetarias más flexibles?

Expertos de Deutsche Bank han proyectado que, si el gas ruso vuelve a comercializarse libremente en Europa, el precio podría caer hasta los 30 euros por MWh, aliviando los costos energéticos de hogares e industrias. Sectores con alta demanda de energía, como la industria química y siderúrgica, podrían verse especialmente favorecidos por este escenario. Además, una inflación a la baja facilitaría a los bancos centrales la implementación de políticas monetarias más flexibles, impulsando aún más los mercados bursátiles.

Sin embargo, persisten interrogantes sobre la relación futura entre Rusia y Europa. La Unión Europea, especialmente Alemania, ha aprendido de la crisis a reducir su dependencia de proveedores energéticos poco confiables, por lo que el cambio estructural hacia fuentes más seguras podría mantenerse, aunque a un costo mayor.

Paralelamente, la reconstrucción de Ucrania se perfila como otro foco de interés económico. Un informe del Banco Mundial estima en 450.000 millones de euros la inversión necesaria para reparar los daños causados por la guerra. Empresas europeas del sector de la construcción y materiales podrían ser las grandes beneficiadas, con un papel clave en el restablecimiento de la infraestructura ucraniana. En particular, las firmas polacas podrían aprovechar su proximidad geográfica y la presencia de trabajadores ucranianos en su fuerza laboral.

A medida que se acercan las negociaciones entre Trump y Putin, los mercados seguirán atentos a cualquier señal de avance en el proceso de paz. Mientras tanto, la especulación ya ha comenzado a marcar el rumbo de las inversiones globales. @mundiario

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