Las marcas chinas priorizan los coches de gasolina en España para esquivar los aranceles

SAIC, dueño de MG, es la que ha conseguido penetrar más rápido con una oferta centrada en híbridos y en combustión.
El portacoches de BYD zarpa de China cargado con vehículos eléctricos. / RR SS.
El portacoches de BYD zarpa cargado con vehículos eléctricos. / RR SS.

Durante los últimos meses se ha repetido insistentemente que los fabricantes chinos están inundando el mercado europeo con coches eléctricos baratos. Sin embargo, un análisis detallado de las cifras de ventas y las estrategias comerciales desmiente este mantra. Aunque las marcas chinas tienen un porcentaje significativo en la venta de vehículos eléctricos en comparación con sus competidores europeos, su enfoque principal sigue siendo la comercialización de vehículos de combustión y diferentes tipos de híbridos.

Entre enero y agosto de 2024, las marcas chinas comercializaron cerca de 40.000 coches en España, de los cuales solo un 17,4% fueron eléctricos. Esta cifra, equivalente a casi 7.000 vehículos, representa un avance modesto, aunque significativo, en un mercado español que, por ahora, se mantiene rezagado respecto a otros países europeos en términos de adopción de vehículos eléctricos. España sigue estando a la cola de Europa, con una cuota de matriculaciones eléctricas inferior al 5%.

Uno de los ejemplos más claros de este auge es MG, del grupo SAIC Motor, cuya presencia en el mercado español ha crecido notablemente gracias a su oferta económica, tanto en eléctricos como en híbridos. El MG4, con un precio ajustado de 17.480 euros, ha captado la atención del consumidor español, especialmente en comparación con opciones más caras. No obstante, su modelo más vendido en España sigue siendo el MG ZS de gasolina, lo que pone en evidencia que los coches eléctricos chinos aún tienen un camino por recorrer en cuanto a su penetración en el mercado.

Sin embargo, esta expansión de los coches chinos en España y Europa está en riesgo debido a los nuevos aranceles impuestos por la Unión Europea. La Comisión Europea ha aprobado provisionalmente tasas que gravan con hasta un 36,3% a algunas marcas chinas, lo que podría reducir la competitividad de estos vehículos en el mercado europeo. SAIC sería uno de los más afectados por estas medidas, lo que ha llevado al Gobierno español a intentar atraer una fábrica del grupo al país, en un esfuerzo por mitigar los efectos negativos de los aranceles. Durante una reciente visita a China, el presidente Pedro Sánchez abogó por repensar la política arancelaria europea, una postura que ha sido apoyada por otros líderes, como el canciller alemán Olaf Scholz.

Los fabricantes afectados

El impacto de estos aranceles no se limita a las marcas chinas. Fabricantes europeos como BMW, Renault y el gigante estadounidense Tesla también se ven afectados, ya que gran parte de su producción se realiza en China. En el caso de Tesla, por ejemplo, su Model 3, el coche eléctrico más vendido en España hasta agosto, tiene un arancel extra del 9%, que podría reducirse ligeramente si la UE ajusta las tasas a la baja.

Un estudio de la consultora Rhodium señala que incluso con un arancel del 30%, empresas como BYD seguirían encontrando atractivo el mercado europeo. Esto sugiere que las medidas impuestas por la UE no serán suficientes para detener el avance de los fabricantes chinos, que podrían ajustar sus precios para mantener su competitividad.

En este contexto, el mercado español y europeo se enfrenta a un dilema: por un lado, la necesidad de proteger a los fabricantes locales de la competencia asiática, y por otro, la realidad de un mercado que depende cada vez más de los coches eléctricos e híbridos producidos en China. @mundiario

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