El euríbor frena su descenso y devuelve la incertidumbre a las hipotecas
El alivio que muchos hogares esperaban para este verano se ha quedado a medio camino. Tras meses de descensos continuados, el euríbor ha puesto el freno y cierra diciembre en el 2,268%, un nivel inferior al de finales de 2024 (2,436%), pero lejos del escenario claramente bajista que anticipaban los mercados hace apenas unos meses. La pausa prolongada del Banco Central Europeo (BCE) en los tipos de interés ha congelado las expectativas y ha devuelto la incertidumbre a los hipotecados a tipo variable.
El giro llegó a finales de julio, cuando el BCE decidió mantener los tipos por primera vez en casi un año, rompiendo una racha de recortes que había alimentado la esperanza de ver al euríbor perforar el umbral del 2%. Desde entonces, el Eurobanco ha encadenado cuatro reuniones sin mover el precio del dinero, instalado en una estrategia de “esperar y ver” que ha enfriado cualquier nueva bajada del principal índice de referencia hipotecario en España.
Un ahorro que existe, pero se diluye
En el balance anual, el euríbor ha seguido bajando, aunque de forma modesta. Para una hipoteca media en España —145.673 euros a 25 años, según el INE—, el ahorro ronda los 23 euros mensuales, unos 276 euros al año. Sin embargo, el impacto no es homogéneo: quienes revisan su préstamo cada seis meses ya han empezado a notar ligeros encarecimientos, y si la tendencia se mantiene, a partir de la primavera el efecto podría extenderse a más hogares.
Tras un 2024 marcado por una caída casi ininterrumpida del índice, el comportamiento de este año resulta más irregular: el euríbor ha subido durante seis meses, ha bajado en cinco y se ha estancado en otro. Aun así, el retroceso acumulado ha permitido reducir cuotas a los hipotecados y ha abierto la puerta a nuevas hipotecas con tipos fijos competitivos, en muchos casos por debajo del 3%.
El BCE enfría las expectativas
La clave sigue estando en Fráncfort. Con la inflación bajo control en la zona euro, el BCE se muestra cómodo manteniendo los tipos en el 2%. De hecho, una encuesta de Bloomberg entre economistas apunta a que el Consejo de Gobierno podría no mover ficha hasta 2027, lo que dibuja un escenario de estabilidad prolongada.
“La estabilidad de los tipos oficiales suele traducirse en un mercado hipotecario más previsible. Esta pausa del BCE ha favorecido la competencia entre bancos y el ajuste a la baja de muchas ofertas, pero es probable que a partir de ahora veamos menos cambios”, explica a El País Laura Martínez, portavoz del comparador hipotecario iAhorro.
Desde la fintech Ebury comparten este diagnóstico y no anticipan movimientos bruscos del euríbor en los primeros meses del próximo año, ante la expectativa de que el BCE mantenga los tipos sin cambios durante buena parte de 2026.
Factores que podrían cambiar el guion
El escenario, no obstante, no está cerrado. Entre los factores que podrían empujar al euríbor a la baja figuran un eventual final de la guerra en Ucrania —con su impacto en los precios de la energía y la inflación— o una apreciación sostenida del euro frente al dólar, que abarataría las importaciones y daría margen al BCE para reconsiderar su política monetaria.
Mientras tanto, el mercado inmobiliario sigue aprovechando el contexto de financiación más barata. Hasta octubre se han firmado 419.913 hipotecas, a punto de superar el total de todo 2024, y solo ese mes se registraron 52.198 préstamos, el mayor dato mensual desde septiembre de 2010.
¿Hipoteca fija, mixta o variable?
Con el euríbor lejos de los máximos de octubre de 2023 (4,16%) pero sin una senda clara de descensos, el debate vuelve a centrarse en el tipo de hipoteca. “La estabilidad actual permite elegir con más tranquilidad entre una hipoteca fija o mixta. Las variables siguen siendo menos atractivas porque el escenario a medio plazo ya no es tan claramente bajista”, apunta Martínez.
A este contexto se suma el encarecimiento del alquiler, que está impulsando un trasvase hacia la compra de vivienda. En muchos casos, la cuota hipotecaria resulta ya inferior a la renta mensual, y ahí el euríbor, pese a su freno reciente, continúa jugando a favor de quienes han decidido dar el paso. @mundiario

