El problema de España está en su abultada deuda y en la falta de alternativa al ladrillo

Librería de la FNAC, en la Plaza de Lugo en A Coruña
Librería de la FNAC, en la Plaza de Lugo en A Coruña
El libro 'Cómo salir de esta', de José Luis Gómez, es fruto de "una idea compartida con el periodista y economista alemán Carsten Moser, firmante del prólogo, y con el editor Carlos Iglesias.
El problema de España está en su abultada deuda y en la falta de alternativa al ladrillo

El libro Cómo salir de esta, del periodista José Luis Gómez, editado este año por Actualia Editorial -ahora en segunda edición-, es fruto de "una idea compartida con el periodista y economista alemán Carsten Moser, firmante del prólogo, y con el editor Carlos Iglesias, director de Netbiblo", según explica su autor en la presentación de la obra.

"La respuesta a la pregunta que da título a la obra —Cómo salir de esta— no figura en un solo capítulo, menos aún en una frase, sino que va aflorando en su conjunto. No es un capricho, sino el producto de un análisis minucioso de infinidad de factores que inciden en la economía, cuyo tratamiento se realiza, obviamente, a lo largo de todo el libro, siempre con un lenguaje comprensible para el gran público al que desea dirigirse", explica el autor.

Hay, eso sí, capítulos más centrados que otros en aportar salidas concretas, que no deben confundirse con recetas mágicas, impropias de un libro popular que pretende preservar el rigor y la calidad. De todos modos, en un intento de satisfacer la posible curiosidad y la orientación de los lectores, en la parte final de la obra se compilan algunas ideas básicas para salir de esta. De esta crisis, claro.

Tampoco se elude en este libro una reflexión realista de inicio, a modo de diagnóstico. El problema fundamental de España está en las abultadas deudas del sector bancario, las empresas y las familias, también en la falta de un modelo económico alternativo al inmobiliario, cuya burbuja estalló sin control. Resulta que España adoptó severas medidas de austeridad, a pesar de tener un desempleo elevado, pero no lo hizo por voluntad propia, sino bajo presión. Se encontró sin capacidad de refinanciar su deuda y se vio obligada a recortar su gasto y a subir los impuestos. Ante la imposibilidad de un cambio inmediato del modelo productivo, la devaluación interna perfiló y condicionó la traumática superación de la crisis financiera y económica.

Ideas para que haya alternativas a los recortes

¿Pero hay alternativa a los recortes? ¿Realmente hay salida? "Sí -responde el autor de Cómo salir de esta-, siempre que se elabore un programa de largo recorrido, capaz de crear un clima social y económico favorable a los cambios; por tanto, un programa de reformas equitativas. 'Con coherencia y eficacia', como suele decir el profesor Antón Costas". ¿Objetivos? José Luis Gómez plantea como tales lograr la sostenibilidad de las cuentas públicas y crear empleo progresivamente.

En opinión de Antón Costas, catedrático de Política Económica de la Universidad de Barcelona, un programa así, realmente esperanzador, tiene que partir de la aceptación de dos premisas:

  • Primera. Esta crisis es diferente, por lo que no valen los remedios aplicados a otras crisis más convencionales. Su origen está en dos burbujas —de crédito e inmobiliaria— que, al explotar, dejaron millones de familias y empresas sobreendeudadas. "El mejor conocimiento económico disponible —explica Costas— nos dice que estas crisis son duras y duraderas, pero que se pueden alargar más si nos ponemos a excavar en el fondo. Y eso es lo que ocurre con los recortes".

  • Segunda. España forma parte de una unión monetaria europea a la que le transfirió instrumentos muy potentes: la política monetaria, financiera y cambiaria. Son palancas esenciales e insustituibles para enfrentarse a una crisis de activos y de sobreendeudamiento como es esta. "Si estamos en una unión —subraya este experto—, la salida a la crisis es cosa de dos. No se trata de implorar ayuda, sino de exigir que cada parte haga el trabajo que le corresponde".

"Si se aceptan esas dos premisas, la alternativa a los recortes es posible", afirma Antón Costas, cuyos planteamientos podrían ser compatibles con otras muchas medidas que también están en la agenda de todos, aunque no siempre con las mismas buenas intenciones. Un buen ejemplo sería el saneamiento de las finanzas públicas mediante el ajuste de los excesos cometidos en todo tipo de administraciones; no solo las autonómicas, como a veces se quiere hacer creer. Como alerta el conselleiro mayor del Consello de Contas de Galicia, Luciano Fariña, en el libro Cómo salir de esta, es "necesario" hacer un control "más riguroso y acentuado" de las cuentas de todas las administraciones públicas.

El problema de España está en su abultada deuda y en la falta de alternativa al ladrillo
Comentarios