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¿Por qué el Banco de España descarta una recuperación rápida para la economía nacional?

El escenario potencial que se maneja hasta ahora en España es el de una recuperación más en forma de U que en forma de V, pues la curva de la recesión podría llegar a un punto de estancamiento (la base de la U).
¿Por qué el Banco de España descarta una recuperación rápida para la economía nacional?
Un fajo de billetes de 500 euros que en total suman 5.000 euros, el salario mínimo de cinco meses de un ciudadano español / El País.
Un fajo de billetes de 500 euros que en total suman 5.000 euros, el salario mínimo de cinco meses de un ciudadano español / El País.

La que solía ser una de las economías más pujantes de Europa y, de hecho, está posicionada como la cuarta economía de la Unión Europea, ahora ha dejado de ser la referencia para la explotación máxima del mercado turístico y de servicios como potenciales factores de atracción de inversiones y de generación de capitales, pues un evento biológico-natural muy volátil ha modificado el sistema de vida hasta el punto de hundir a la economía española en su peor recesión desde la Segunda Guerra Mundial en 1945.

Y es que el Banco de España ha descartado una recuperación económica temprana y ha rebajado sus previsiones de crecimiento para 2021 a un rango de entre el 4,1% y el 7,3%, mientras que proyecta la contracción para 2020 entre el 10,5% y el 12,6%, en línea con lo previsto en junio para “una recuperación gradual”, según un informe publicado por la autoridad monetaria este miércoles.


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Esto implica que el producto interno bruto, es decir, el valor neto de la economía española, caerá de 1,2 billones de euros a 1,15 billones o incluso hasta 1,11 billones de euros, lo cual se debe a que los flujos de capitales que generaban en volúmenes de hasta más de 100.000 millones de euros en el sector turístico y de servicios, han dejado de reportar ingresos fiscales para las arcas del Estado, esto reduce el financiamiento público y la proporción de créditos que les permite a las empresas crecer, crear más empleo y aumentar el consumo interno en pro de la movilización expansiva de la economía.

De los tres escenarios que el Banco de España preveía en junio ha descartado el de recuperación temprana “tras los rebrotes de Covid-19 y la mala evolución del turismo durante el verano” y ha desechado el de mayor riesgo porque, según afirmó “no prevé un nuevo confinamiento generalizado”, aunque sin descartarlo por completo.

Entonces, el escenario potencial que se maneja hasta ahora en España es el de una recuperación más en forma de U que en forma de V, pues la curva de la recesión podría llegar a un punto de estancamiento (la base de la U) donde el crecimiento sea completamente nulo y durante el proceso de reacomodo del tejido socioeconómico al mercado laboral, el sistema de fuerza de trabajo y el sistema productivo puedan volver a inyectar oferta, liquidez y rentabilidad en cada nivel de la economía para reanimar el consumo, reactivar los pagos de impuestos y salir del período de estímulo artificial que el Gobierno aplica en la economía española mediante subsidios y subvenciones que alivian la carga socioeconómica, pero que no subsanan las profundas distorsiones estructurales que el país arrastra económicamente desde mucho antes de la llegada de la pandemia de Covid-19 (crisis económica mundial de 2008, la recesión española de 2009-2010 y la fragmentación del euro en 2014). @mundiario