Avance y retroceso: la carrera femenina hacia el poder en las empresas españolas
La igualdad de género en las empresas españolas sigue mostrando luces y sombras. Según los datos provisionales de 2025 adelantados por la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) con motivo del Día Internacional de la Mujer, la presencia femenina en los consejos de administración avanza hasta el 38,4%, rozando el ansiado 40% que marca la paridad. Sin embargo, la misma estadística revela un retroceso preocupante en los altos cargos ejecutivos, donde las mujeres caen hasta el 24,3%. Un contraste que cuestiona si los avances en la cima corporativa se traducen realmente en poder efectivo.
El informe de la CNMV distingue claramente entre las empresas del Ibex y el resto de cotizadas. Las 35 compañías del índice selectivo muestran un progreso sostenido: las directivas aumentan del 26,31% al 27,49%, mientras que las consejeras superan con comodidad la barrera de la igualdad, alcanzando el 41,49%. Fuera del Ibex, el panorama es menos alentador. Allí, las cifras retroceden, evidenciando que el liderazgo femenino sigue concentrado en las grandes firmas, mientras que muchas cotizadas del mercado continuo se quedan atrás.
A pesar de los avances históricos, el camino sigue siendo largo. En 2004, las mujeres apenas ocupaban el 6% de los asientos en los consejos; hoy esa cifra se ha multiplicado más de seis veces. El crecimiento ha sido aún más pronunciado en las empresas del Ibex, donde la representación femenina ha pasado del 3,3% al 41,49% en poco más de dos décadas. Sin embargo, la diferencia entre ocupar un consejo y dirigir operaciones estratégicas deja entrever que el poder real todavía es esquivo para muchas ejecutivas.
La brecha que persiste en la dirección
El descenso en la participación de mujeres en puestos directivos refleja un obstáculo que no se soluciona con presencia simbólica. Aunque los consejos se llenan de consejeras independientes —55,69% del total—, la proporción de ejecutivas sigue siendo minoritaria, apenas un 9%. Este dato pone en evidencia que muchas mujeres llegan a posiciones de supervisión sin asumir responsabilidades ejecutivas clave, limitando su influencia en la toma de decisiones estratégicas.
Más de la mitad de las administradoras son independientes, un 27,45% son dominicales y el 20% forman parte de otros miembros externos. La presencia ejecutiva, aunque ligeramente al alza, sigue siendo residual. Esto plantea una pregunta incómoda: ¿sirve de algo aumentar la representación si el poder real permanece concentrado en manos de unos pocos? La estadística sugiere que todavía existe un techo invisible que separa la visibilidad del poder efectivo.
El avance en consejos de administración no puede ocultar que el ascenso femenino hacia la dirección ejecutiva sigue siendo lento. Las empresas del Ibex lideran el cambio, mientras que otras cotizadas parecen quedarse estancadas, evidenciando que la igualdad aún es desigual según el tamaño y la visibilidad de la compañía. @mundiario

