El antiguo jefe de Audi reconoce su culpabilidad en el ‘dieselgate’

Rupert Stadler, ex director general de Audi . / RR SS.

Rupert Stadler, ex consejero delegado de Audi, admitió que conocía la manipulación de las emisiones y que no informó a sus socios de Volkswagen.

Rupert Stadler, ex consejero delegado de Audi, ha reconocido este martes su responsabilidad en el caso dieselgate que se está juzgando desde 2020 en Múnich, Alemania. El antiguo directivo de la filial del Grupo Volkswagen ha admitido que supo que era posible que los motores diésel de sus vehículos estuvieran manipulados y que, pese a haber podido intervenir, no lo hizo. Dicho en pocas palabras, era consciente de que su empresa podía estar engañando a centenares de miles de conductores.

Stadler ha reconocido que “aceptó” que los vehículos se pusieran a la venta con software no autorizados y haber “omitido” informar a los socios de Volkswagen, según el breve comunicado leído por su abogada Ulrike Thole-Groll. El ex jefe de la marca Audi se ha limitado a decir “sí” cuando el presidente de la sala que lo juzga ha preguntado si esas eran sus palabras. El exdirectivo, de 60 años, es el principal acusado en el primer juicio penal abierto en Alemania para juzgar el dieselgate, el escándalo mundial que ha costado más de 30.000 millones de euros a Volkswagen entre indemnizaciones y multas y que consistió en instalar un dispositivo en los vehículos para hacerlos parecer menos contaminantes en las pruebas de laboratorio.

Rupert se convirtió en junio de 2018 en el primer gran ejecutivo del Grupo Volkswagen en ser detenido en Alemania y enviado temporalmente a prisión por su supuesta implicación en el caso de manipulación de motores para camuflar emisiones. Pasó cuatro meses en prisión preventiva y negaba las acusaciones, pero un acuerdo con la Fiscalía ha propiciado su cambio de estrategia. Stadler aceptó declararse culpable y, a cambio de su confesión, se le impondrá una pena condicional de prisión de máximo dos años y una multa de 1,1 millones de euros.

Lamentos y disculpas

Stadler, un financiero de formación, “lamenta” no haber “podido resolver la crisis” en el seno de Volkswagen vinculada a los motores amañados y se disculpa con los compradores. “Entiendo que, por mi parte, debería haber tenido más cuidado”, ha leído su abogada. Se espera que el tribunal dicte sentencia en junio.

El escándalo del dieselgate estalló en septiembre de 2015 en Estados Unidos y dejó en evidencia que el gigante alemán había utilizado un software ilegal en millones de vehículos.

Actualmente, otros tres directivos están siendo encausados en el mismo proceso, y todos han confesado. El tribunal sobreseyó la acusación contra un ingeniero a cambio de una multa de 25.000 euros y de que actuara como testigo clave para aclarar lo sucedido. Tanto el desarrollador de motores Giovanni Pamio, como el exjefe de esa división, Wolfgang Hatz, han confesado también que supervisaron el diseño del software, de forma que los motores cumplieran con los estándares legales de emisiones durante las pruebas, pero no en la carretera. @mundiario