La agricultura española defiende la calidad de sus productos tras las críticas de Francia

La exministra socialista francesa de Ecología, Ségolène Royal, aseguró que los productos bio españoles son "incomibles".
Tomates. / Mundiario
Tomates. / Mundiario

En medio de la crisis agrícola provocada por los ataques a transportistas españoles en Francia, las declaraciones de la exministra de Ecología de Francia, Ségolène Royal han agregado un nuevo elemento de tensión al conflicto. La socialista francesa aseguró que los productos ecológicos españoles, especialmente los tomates, son falsos y no cumplen con las normativas establecidas por Francia. Estas afirmaciones generaron una contundente respuesta por parte del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, quien invitó a Royal a probar los tomates españoles, calificándolos como "imbatibles". Ecovalia, la asociación que representa a los productores ecológicos, anunció su intención de presentar denuncias ante la Fiscalía General del Estado y la Comisión Europea.

El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación español aclara que la normativa de producción ecológica es la misma en toda la Unión Europea, regulada por el reglamento comunitario base 2018/848. Agence Bio, el organismo francés encargado de promover los productos ecológicos, también confirmó que un producto etiquetado como "bio" es considerado como tal, independientemente de su origen.

Helena Moreno, coordinadora del sistema alimentario sostenible de Greenpeace, destaca que este tipo de declaraciones políticas generan desconfianza y desacreditan no solo a los agricultores españoles sino a la Unión Europea en su conjunto. Moreno enfatiza que existen estándares claros, como la eurohoja, que garantizan la autenticidad de los productos ecológicos y que los comentarios basados en posturas políticas perjudican la reputación del sector.

El sabor depende de la variedad

En cuanto a los procesos de certificación, Álvaro Barrera, presidente de Ecovalia, explica que las explotaciones agrícolas deben pasar por un periodo de conversión de dos a tres años, dependiendo del tipo de cultivo, antes de obtener la certificación como ecológicas. Se realizan inspecciones anuales, con al menos el 10% de los controles sin previo aviso, para verificar el cumplimiento de las normativas. Los datos del Ministerio de Agricultura muestran que la gran mayoría de los operadores certificados cumplen con los estándares, con solo un pequeño porcentaje de incumplimientos detectados.

Finalmente, la agricultora Esther Molina, afectada por las afirmaciones de Royal, defiende la calidad de los tomates ecológicos españoles y destaca que el sabor depende de las variedades. Además, recalca que los comentarios infundados afectan no solo a los agricultores españoles sino a la reputación de la agricultura ecológica en general. @mundiario

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