Wembanyama enciende las alarmas pese al triunfo de unos Spurs lanzados
San Antonio sigue lanzado, pero la victoria ante los Sixers dejó un poso de preocupación imposible de ignorar. El 115-102 confirma el excelente momento de los Spurs, que han ganado 28 de sus últimos 31 partidos y se afianzan en la segunda plaza del Oeste. Sin embargo, el foco se desplazó rápidamente hacia Victor Wembanyama, obligado a abandonar el encuentro tras un golpe en las costillas que mantiene en vilo al equipo.
El incidente llegó en el segundo cuarto, en una acción aparentemente fortuita con Paul George. El francés cayó al suelo con gestos de dolor y se marchó al vestuario. Aunque regresó brevemente y disputó unos minutos más antes del descanso, terminó pidiendo el cambio y ya no volvió a la pista en la segunda mitad. Su actuación quedó en 17 puntos, cinco rebotes y tres tapones en apenas 16 minutos.
Desde el banquillo, el técnico Mitch Johnson trató de rebajar la tensión tras el partido. “En el descanso me dijeron que no iba a volver. No he vuelto a saber nada hasta ahora”, explicó, dejando entrever que no hay diagnóstico definitivo. Aun así, quiso lanzar un mensaje moderadamente optimista al señalar que el propio jugador se sintió capaz de regresar momentáneamente al juego.
Sin su referencia interior, los Spurs encontraron respuestas colectivas. Stephon Castle firmó un triple-doble de 17 puntos, 13 asistencias y 10 rebotes, el quinto de su carrera, liderando a un equipo que no perdió el control en ningún momento. Luke Kornet, ocupando el lugar de Wembanyama, aportó 10 puntos y tres rebotes en una actuación sólida dentro de su rol.
En el lado de Philadelphia, Joel Embiid volvió a demostrar su jerarquía con 34 puntos y 12 rebotes, aunque insuficientes para frenar a unos Spurs en plena dinámica ganadora. El equipo texano mantiene el pulso competitivo en el Oeste, pero ahora todo gira en torno a una incógnita mayor: el estado físico de su jugador franquicia en el momento más decisivo del curso. @mundiario


