Del Metropolitano a Venezuela: un histórico del Atlético se suma al staff de La Vinotinto

Oswaldo Vizcarrondo y el Profe Ortega, el relevo con ambición.
El nuevo equipo técnico de la selección venezolana de fútbol. /  @FVF_Oficial
El nuevo equipo técnico de la selección venezolana de fútbol. / @FVF_Oficial

Venezuela inicia una nueva etapa en su historia futbolística tras la amarga eliminación del camino al Mundial 2026. La Federación Venezolana de Fútbol ha confiado el timón de la Vinotinto a Oswaldo Vizcarrondo, un hombre de la casa que conoce de cerca las raíces del balompié nacional. Su experiencia en las categorías juveniles y su fuerte vínculo con la camiseta vinotinto han sido determinantes para apostar por un proyecto de largo aliento con la mirada fija en el Mundial 2030.  

El nuevo seleccionador no estará solo en esta travesía. Vizcarrondo contará con un cuerpo técnico de prestigio internacional, encabezado por el legendario preparador físico Profe Ortega, quien dejó huella en el Atlético de Madrid y en procesos de élite. A su lado estarán Cléber Xabier como asistente técnico y Mario Marín como entrenador de porteros. La combinación de experiencia, conocimiento y disciplina busca cimentar una base sólida para el futuro inmediato.  

La elección de un técnico formado dentro del propio sistema de selecciones venezolanas refleja un cambio profundo en la filosofía de la FVF. Vizcarrondo, exdefensa con más de 80 partidos internacionales y recorrido por clubes europeos, ha demostrado liderazgo y capacidad en los combinados juveniles, incluido el Sub-17. Su ascenso a la absoluta es una apuesta por la continuidad y por la construcción de una identidad futbolística que represente al país en escenarios continentales y mundiales.  

Este nuevo ciclo llega tras la salida de Fernando Batista, cuyo proyecto quedó a las puertas de la repesca. La Vinotinto busca dejar atrás esa frustración y proyectarse hacia un futuro más prometedor, con una generación de jóvenes talentos que ilusiona a la afición. La estrategia apunta a un trabajo paciente y metódico, alejándose de las decisiones apresuradas y apostando por un estilo que conecte con el sentimiento nacional.  

El desafío para Vizcarrondo y su equipo es mayúsculo: consolidar a Venezuela como un rival competitivo en Sudamérica y alcanzar, por fin, la ansiada clasificación mundialista. Este proyecto no se concibe como un parche, sino como una declaración de intenciones que pretende recuperar protagonismo y soñar con gestas históricas. La Vinotinto abre un nuevo capítulo con la esperanza de escribir su nombre en el firmamento del fútbol mundial. @mundiario

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