La Liga MX y Cruz Azul se olvidan de Luka Jovic gracias a un Toro
En el impredecible tablero del fútbol mexicano, Cruz Azul ha vuelto a mover una ficha que parecía descartada: El Toro Fernández. Tras el naufragio en la negociación con Luka Jovic, el uruguayo ha pasado de la Sub 21 al primer equipo, en una decisión más guiada por la necesidad que por la estrategia. En La Noria, los tiempos del mercado no siempre coinciden con los del equipo.
El regreso del Toro tiene aroma de segunda oportunidad… o de última llamada. Su paso por el club estuvo marcado por lesiones, intermitencias y un registro goleador modesto para las expectativas que generó. Sin embargo, su instinto en el área y su pasado en Pumas son argumentos que, al menos, justifican abrirle la puerta de nuevo. En el fútbol, la memoria es corta cuando hay goles de por medio.
El principal obstáculo ahora no está en la cancha, sino en la oficina: liberar una plaza de extranjero. Giakoumakis parece tener las maletas listas rumbo al Paok de Atenas, y solo con esa salida Fernández podrá inscribirse oficialmente. Es la típica novela de transferencias donde un “sí” firmado puede cambiar el destino de toda una temporada.
En lo deportivo, la competencia es clara: Ángel Sepúlveda es el dueño actual de la delantera, y desplazarlo no será tarea fácil. La alternativa es que ambos convivan en un ataque que mezcle experiencia, garra y definición. Larcamón tendrá que decidir si el “Toro” es complemento o competencia directa, sabiendo que la paciencia en Cruz Azul se agota rápido cuando los goles no llegan.
Quizá este no sea el regreso soñado, pero sí el que el momento exige. Fernández tendrá que demostrar que aún puede embestir, que las lesiones no le han robado el hambre y que su historia celeste merece algo más que un epílogo olvidable. Si logra convertir la urgencia en oportunidad, el Toro podría terminar siendo la sorpresa más grata de un mercado lleno de frustraciones.@mundiario


