Crisis en Nervión: el Sevilla se desploma sin freno

El Valencia de Carlos Corberán asalta el feudo andaluz con un 0-2 que deja al equipo de Almeyda a tres puntos de los puestos de descenso.
Matías Almeyda. /  @sevillafc
Matías Almeyda. / @sevillafc

El Sevilla ha cruzado una línea peligrosa. La derrota ante el Valencia CF en el Sánchez-Pizjuán no solo deja tres puntos en el camino, sino que instala al equipo en una realidad incómoda: a apenas tres del descenso. Y lo peor no es la clasificación, sino la sensación de impotencia que transmitió durante todo el encuentro.

El Valencia, liderado por un brillante Largie Ramazani, fue superior de principio a fin. Su energía, su presión alta y su claridad en ataque desnudaron a un Sevilla sin respuestas. Hugo Duro abrió el marcador tras un error defensivo y el propio Ramazani sentenció con una acción que simboliza el momento de ambos equipos: uno con confianza, el otro perdido.

El equipo hispalense nunca encontró el rumbo. Sin ideas, sin fluidez y sin carácter, apenas inquietó la portería rival hasta los minutos finales. Los cambios no alteraron el guion y el Pizjuán, que ya venía mostrando señales de impaciencia, terminó por estallar. Los pitos y los reproches reflejan una fractura evidente entre equipo y afición.

Mientras tanto, el Valencia respira. Sale del pozo con una actuación seria, madura y convincente, justo lo que no tuvo en jornadas anteriores. La victoria en Nervión puede marcar un punto de inflexión para los de Corberán, que demostraron saber competir en un escenario de máxima presión.

Para el Sevilla, en cambio, la noche deja una advertencia clara. Ya no se trata de una mala racha, sino de una deriva peligrosa. El margen se reduce y el tiempo apremia. Porque cuando el descenso deja de ser una amenaza lejana y se convierte en una realidad cercana, cada error pesa el doble. Y en Nervión, ya no hay red de seguridad. @mundiario

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