El Dépor se juega su futuro en un enero crucial

El equipo apunta a cerrar el inicio de 2026 instalado en los primeros puestos de la tabla, con ambición intacta.
Una bandera con el escudo del Deportivo de La Coruña. / Pixabay
Una bandera con el escudo del Deportivo de La Coruña. / Pixabay

El Deportivo llegó a enero con la sensación de caminar sobre el alambre. Tres derrotas consecutivas al cierre de 2025 habían evaporado el colchón de puntos y encendido las alarmas. El calendario no ofrecía tregua: Cádiz, Las Palmas, Almería y Racing, todos rivales directos, además del Atlético en Copa. El contexto era el de un mes que podía marcar un antes y un después.

El arranque fue titubeante, pero no estéril. El empate ante el Cádiz dejó señales de vida en el juego, aunque volvió a faltar contundencia. Frente a Las Palmas, el guion se repitió: igualdad, alternativas y un punto que supo a poco, pero que evitó una caída mayor. El equipo, al menos, había dejado de perder.

La Copa del Rey actuó como catalizador emocional. La derrota ante el Atlético no fue una losa, sino un refuerzo anímico. El Depor compitió sin complejos y trasladó esa energía a la Liga. En Almería llegó la victoria que cambió el clima, con Yeremay como faro, líder futbolístico y emocional de un grupo que volvió a creerse capaz.

Ahora, el Racing aparece como el auténtico termómetro del mes. Cuatro puntos separan a ambos equipos y el duelo en Riazor puede redefinir el rumbo inmediato. Ganar confirmaría la recuperación y reengancharía al Deportivo al ascenso directo. Empatar mantendría la tensión. Perder reabriría heridas y agrandaría la distancia.

El Deportivo ha mostrado resiliencia y carácter en un enero que empezó oscuro. Ha pasado del vértigo a la competición real, pero el mes aún no está resuelto. Racing y Cultural Leonesa dictarán sentencia. Enero puede ser el punto de inflexión hacia el ascenso o el regreso de las dudas. Resistir ha sido necesario; ganar será imprescindible. @mundiario

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