Joan Laporta ve cómo se esfuman millones por el flojo desempeño de Ansu Fati

El Barça teme perder una venta segura y evalúa escenarios para enero.
Ansu Fati, jugador del AS Mónaco. /  Instagram: ansufati
Ansu Fati, jugador del AS Mónaco. / Instagram: ansufati

En Can Barça, y en particular Joan Laporta, se las prometían felices con Ansu Fati en los primeros compases de la temporada. El canterano, cedido al AS Mónaco durante el pasado verano, comenzó como un rayo en la Ligue 1: goles y buen juego estaban a la orden del día. Sin embargo, todo cambió en las últimas semanas y lo que parecía una gran noticia para el club azulgrana en forma de millones de euros ha mutado de la euforia a la incertidumbre. 

En plena racha del delantero, el club decidió cesar al entrenador que había confiado ciegamente en el atacante, Adolf Hütter, y entregar el banquillo a un nuevo inquilino. Con Sébastien Pocognoli, la vida del español cambió radicalmente, hasta el punto de que ahora mismo el rendimiento de la antigua joya de La Masia sigue en caída libre.

El nuevo técnico implantó un sistema menos favorable para el jugador y, desde entonces, Ansu se apagó. Seis partidos sin marcar, menos protagonismo y solo 55 minutos sumados en las tres últimas jornadas confirman la tendencia. De ser referencia ofensiva pasó a un rol marginal que desconcierta tanto al jugador como a los dirigentes culés. La química con Pocognoli no cuaja y la confianza del futbolista se resiente partido a partido.

Suenan las alarmas en el Camp Nou

Toda esta situación que vive Ansu Fati trastoca los planes de Joan Laporta.  La cesión estaba diseñada para relanzar al futbolista, aumentar su valor y facilitar una venta que parecía encarrilada tras su gran inicio en la Ligue 1. Ahora, todo se encuentra en un compás de espera. El club azulgrana necesita que Ansu juegue, marque y recupere sensaciones para no perder una oportunidad de mercado crucial. Lo que pase de aquí a Navidad será clave para decidir los próximos pasos.

De acuerdo a Marca, si la situación no mejora, enero se convertirá en un punto de inflexión. El entorno del jugador y el Barcelona valorarán un nuevo destino donde Ansu pueda sumar minutos y recuperar estabilidad. El talento sigue intacto, las cifras iniciales lo demuestran, pero su futuro inmediato depende de un detalle tan simple como esencial: volver a jugar. En Mónaco o lejos de él, la prioridad es devolverle el protagonismo que un día pareció recuperado. @mundiario

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