Vinicius salva al Madrid ante el Benfica con un 2-1 que no convence a nadie
El Real Madrid está en octavos, pero la sensación que dejó ante el Benfica fue más fría que triunfal. El Santiago Bernabéu vivió una noche extraña, marcada por el silencio y por gradas que comenzaron a vaciarse antes del pitido final. El equipo pasó, sí, pero no convenció.
El conjunto blanco sufrió durante muchos minutos. El Benfica fue mejor por fases y obligó a Courtois a firmar una intervención decisiva antes del descanso. El miedo se instaló en la grada tras el 0-1 y el Madrid volvió a mostrar una desconexión preocupante entre juego y afición.
El empate llegó rápido gracias a Aurélien Tchouaméni, que definió desde la frontal con un disparo medido al estilo de Kroos. El francés volvió a ser el más sólido del equipo, sosteniendo el centro del campo con criterio y presencia en ambos lados del balón.
También emergió, como tantas veces, Thibaut Courtois. Su parada a Richard Ríos fue medio pase. Tanto el belga, Tchouaméni y Vinicius, autor del 2-1 definitivo en la segunda parte, dejaron claro que sin ellos el partido habría tomado otro rumbo. La sensación es que este Madrid depende en exceso de individualidades para salir adelante.
Con Mbappé lejos de su mejor versión física y con decisiones técnicas discutidas desde el banquillo, el equipo deberá elevar su nivel si quiere aspirar a la Decimosexta. En octavos esperan rivales de mayor exigencia y el margen de error será mínimo. @mundiario


