¿Qué le pasa al fútbol femenino español?
Parece que no paran de crecerle los enanos al deporte rey femenino en España. Después de la carta de las 15 jugadores a Vilda, de ganar un Mundial con honores y del deshonroso y bochornoso comportamiento de Luis Rubiales, ahora nos encontramos con una huelga en la liga y con muchas jugadoras que no quieren ir con el combinado nacional si no cambian las cosas.
Presentación aplazada. En la tarde de ayer se tenía prevista la presentación de la nueva seleccionadora nacional, Montse Tomé, y el anuncio de su primera convocatoria de cara a los partidos contra Suecia y Suiza. Veinte minutos antes, 39 futbolistas (21 de ellas campeonas del mundo) mandaron un comunicado a la RFEF pidiendo cambios en la estructura de la federación.
Insuficiente. Las 39 jugadoras que no pretenden acudir a la posible llamada del combinado nacional reclaman una profunda reestructuración del organigrama del fútbol femenino, del gabinete de la presidencia, secretaría general y de la dirección de integridad, aparte obviamente de la dimisión de su presidente. De todos estos puntos, para las 39 futbolistas, sólo se ha cumplido uno, y es la dimisión de Luis Rubiales, por lo tanto les parece insuficiente y no pretenden acudir a la posible llamada de su nueva seleccionadora.
Vilda no llega. Para las 39 futbolistas, el despido de Jorge Vilda también es considerado insuficiente debido a la línea continuista que ha seguido la RFEF con la contratación de Montse Tomé. Para las jugadores el cambio que tiene que sufrir el fútbol femenino tiene que ser de gran calado, limpiando todo aquello que podía llegar a estar contaminado de antes.
Huelga. Dentro de este revuelo y también relacionado con muchas de las jugadoras de la selección española está la huelga de las futbolistas de la Liga F, cuyo campeonato ya debería haber arrancado. Esta misma semana sindicatos y patronal llegaban a un acuerdo para poder arrancar esta nueva temporada. Sin duda la brecha que existía entre las dos partes negociadoras era la económica, donde la subida gradual del salario mínimo a percibir ha sido básico para un acuerdo que dotará de la estabilidad necesaria a una competición en pleno crecimiento.
Por desgracia y por mucho que pese, el fútbol femenino se encuentra a años luz del masculino, y estos solo serán algunos de los muchos cambios que necesita el deporte rey de mujeres para equipararse al de hombres. Agárrense que vienen curvas, y no sólo en el fútbol. @mundiario


