La posición de Mbappé
El debut de Kylian Mbappé en el Santiago Bernabéu no fue para nada el soñado por el flamante fichaje blanco. Tanto el galo como el equipo demuestran estar todavía a años luz del nivel que han demostrado el año pasado y, a pesar de la contundente victoria 3-0 al Real Valladolid, las sensaciones que dejan jugador y equipo no son para nada las esperadas.
El galo ha jugado en la punta de ataque los tres partidos que ha disputado con el conjunto madridista y, a pesar de haber jugado ahí tanto en el París Saint-Germain como en la selección francesa, no se le ve de la misma forma con la elástica blanca. La libertad de la que gozaba tanto en París como en su combinado nacional parece no ser la misma que en el club blanco y la prensa francesa no ha esperado mucho para atizar a su compatriota por el nivel mostrado hasta la fecha con su nuevo equipo.
Bajada de rendimiento. Los datos indican que en sus inicios en el Mónaco jugando en banda derecha y en sus primeros años en el PSG posicionado en el perfil izquierdo, Kylian Mbappé ha mostrado mucho más acierto y eficacia que jugando en la punta de ataque estos últimos años.
Madrid no es París. Mbappé tenía mucha importancia en el juego del conjunto parisino, recalando el peso del gol sobre sus hombres y siendo la mayor estrella del equipo y del país. En la capital española tiene pinta de ser diferente, sobre todo teniendo a su lado a dos (Vinicus y Bellingham) de los mejores jugadores del planeta, con un peso muy definido en el juego del Real Madrid.
Otro de los factores diferenciales es la parcela defensiva. Mientras en París el galo estaba un poco liberado de las funciones defensivas, el juego del Madrid exige mucho trabajo defensivo y no sabemos cómo puede afectar esto al desempeño del astro francés.
A pesar de que todavía es muy pronto para sacar conclusiones, la realidad actual es que el madridismo ha estado esperando ocho años a un jugador que en sus dos primeros partidos de liga ni se ha notado su presencia. @mundiario


