Sobre el papel, el Deportivo tiene un calendario más asequible que el Barça Atlétic

El Deportivo es líder del Grupo I de la Primera RFEF con 55 puntos y el Barça Atlétic su más cercano perseguidor con 54.
Yeremay, una de las estrellas del Deportivo de La Coruña. / RCD
Yeremay, una de las estrellas del Deportivo de La Coruña. / RCD

La emoción y la tensión alcanzaron su punto álgido este fin de semana en el grupo I de la Primera RFEF, donde lo que parecía ser una jornada de transición después de los triunfos del Deportivo y el Celta Fortuna, se convirtió en un torbellino de sorpresas y giros inesperados que sacudieron la clasificación y redefinieron las aspiraciones de ascenso y descenso. La Primera RFEF ha demostrado una vez más su imprevisibilidad y emoción, manteniendo en vilo a los aficionados mientras se acerca el desenlace de una temporada cargada de emociones y sorpresas.

El Deportivo y el Barça Atlétic, en un pulso intenso por el liderazgo del grupo habían conseguido valiosos triunfos el sábado, pero el destino tenía preparadas algunas sorpresas para el domingo. La Ponferradina, que estrenaba dirección técnica con Juanfran, sufrió una derrota significativa ante el Tarazona, mientras que el Nàstic cayó ante Unionistas en casa, dejando a ambos equipos en una posición más comprometida de cara al ascenso directo.

Estos resultados, que consolidaron al Deportivo como líder del Grupo I con 55 puntos, y al Barça Atlétic como su más cercano perseguidor con 54, reconfiguraron la tabla clasificatoria. El Celta Fortuna se posicionó en tercer lugar, igualando en puntos con el Nàstic, mientras que la Ponferradina, que había sido líder hace solo cuatro jornadas, cayó a la quinta posición.

Deportivo y Barça Atlétic tienen ahora nueve partidos por delante. Los coruñeses disputarán cinco de ellos en casa, entre ellos uno ante los catalanes y otros cuatro frente a Unionistas, Cultural, Arenteiro y Real Unión, y cuatro fuera contra Cornellá, Teruel, Sestao y Real Sociedad B, mientras que el Barça Atlétic deberá jugar cinco fuera de casa contra Osasuna B, Unionistas, Ponferradina, Dépor y Celta B, y cuatro en su estadio ante Arenteiro, CD Lugo, Tarazona y Gimnástic de Tarragona.

Sobre el papel es un calendario más asequible para el Deportivo, cuyo único encuentro complicado será precisamente en el que reciba al Barça Atlétic. En cambio, el filial del Barça tendrá que jugar en los campos de la Ponferradina, el Dépor y el Celta B, además de recibir al Nástic. 

Tensión en la zona de descenso

La jornada también fue intensa en los puestos de descenso, donde el Tarazona salió como gran beneficiado al abandonar momentáneamente la zona roja. El Sabadell, que había empatado en Riazor la semana anterior, sufrió una derrota en casa ante el Arenteiro, lo cual complica su situación. Por otro lado, el Sestao vivió un domingo devastador al desperdiciar una ventaja de 3-0 y perder contra el Lugo por 4-3.

En el fondo de la tabla, el Rayo Majadahonda sigue en la última posición con solo 24 puntos, mientras que la UD Logroñés, aunque continúa penúltima, ha reducido la brecha con la salvación a solo un punto.

La próxima jornada promete emociones aún más intensas con enfrentamientos cruciales que podrían definir el destino de varios equipos. Destaca el encuentro entre la Ponferradina y el Nàstic, programado para el domingo en El Toralín, que se perfila como una auténtica batalla por el ascenso. Además, el Rayo Majadahonda enfrentará una final anticipada en su visita al Sestao, donde buscará desesperadamente sumar puntos para escapar del fondo de la tabla. @mundiario

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