Ni Carlo Ancelotti salva al peor Brasil de siempre en las Eliminatorias
Brasil ha tocado fondo en unas Eliminatorias que ponen en entredicho su estatus de gigante histórico. Por primera vez desde que se instauró el actual formato en 2002, la pentacampeona cerró la fase en quinta posición, un registro que en otro tiempo la hubiese condenado a la repesca. Solo la ampliación a 48 selecciones la salva del desastre absoluto.
El balance es demoledor: apenas ocho triunfos en 18 jornadas, con seis derrotas y cuatro empates que contrastan con su tradicional hegemonía. En el camino a Catar 2022 sumaron 45 puntos, diecisiete más que ahora. Ni la llegada de Carlo Ancelotti al banquillo ha logrado devolver a la canarinha la fiabilidad que siempre exhibió en la región.
La fragilidad de Brasil quedó expuesta incluso frente a rivales teóricamente menores. Contra Bolivia, en la altura de El Alto, fue incapaz de generar peligro ni de imponer su jerarquía. Ante Argentina, además, firmó una de las páginas más negras de su historia: un 4-1 que se convirtió en la peor derrota en Eliminatorias y la primera vez que cayó como local en un clasificatorio mundialista.
El dato es elocuente: Brasil apenas sacó ocho puntos más que Bolivia, que aún así consiguió colarse en la repesca. En contraste, Argentina, Ecuador, Colombia y Uruguay terminaron por delante, y Paraguay igualó la puntuación de la ‘verdeamarela’. Una foto inédita en la historia reciente del fútbol sudamericano, donde Brasil solía dominar con holgura.
Ancelotti sabe que tiene por delante un desafío mayúsculo. Debe reconstruir no solo un equipo, sino también la confianza de un país que vive el fútbol como religión. El nuevo formato le da un respiro, pero la clasificación ha sido un aviso: Brasil ya no intimida como antes y su aura de pentacampeona parece desvanecerse entre dudas y estadísticas preocupantes.@mundiario


