Del show de la NFL al desastre en LaLiga: ¿San Mamés podría ser el fin del Madrid de Xabi?

Tres empates, el pésimo rendimiento del equipo y la pérdida del liderato han provocado el descontento en el seno del madridismo.
Xabi Alonso, ex entrenador del Real Madrid. /  www.realmadrid.com
Xabi Alonso, entrenador del Real Madrid. / www.realmadrid.com

El 1 de noviembre el Real Madrid arrasaba al Valencia con un 4-0 que confirmaba su liderato y los cinco puntos de colchón sobre el Barcelona tras ganar el Clásico. Fue también la última vez que pisó el Bernabéu antes del largo exilio obligado por la NFL, que convirtió el estadio en escenario del espectáculo estadounidense. Desde entonces, el equipo de Xabi Alonso ha viajado sin descanso y ha perdido lo que parecía una ventaja sólida.

Seis partidos consecutivos lejos de Chamartín —cuatro de Liga y dos de Champions— han expuesto las costuras de un Madrid que dejó escapar toda su renta. El Barça, que parecía más lejos que nunca, llega a diciembre con un punto de ventaja. Y Atlético y Villarreal, antaño claramente distanciados, se han colocado a dos y a uno, respectivamente. La caída en la clasificación es el reflejo de un equipo agotado, falto de mordiente y sin capacidad para gobernar los partidos fuera de casa.

Los tres empates consecutivos en Liga resumen el problema: el Madrid no fue capaz de adelantarse ni en Vallecas, ni en Elche, ni en Montilivi. Tras un inicio solvente como visitante, la dinámica se torció en el Metropolitano y se agravó con una única victoria en los últimos cinco desplazamientos ligueros: el sufrido 0-1 en Getafe. No es el comportamiento de un aspirante firme al título, ni la imagen que un club de esta dimensión puede permitirse.

Reencontrarse con la competitividad y solidez perdida

En Europa, la victoria en Atenas tuvo un enorme valor simbólico, aunque dejó abiertas muchas dudas. Tras una primera parte aceptable, el equipo se desmoronó bajo la presión del Olympiacos y resistió más por la falta de acierto griego que por convicción propia. La gira había comenzado con el duro golpe en Anfield, donde el Madrid mostró una versión abatida que aún no logra sacudirse. Lo preocupante es que ya no parece un tropiezo aislado, sino un patrón que se repite.

San Mamés marcará el cierre de esta incómoda travesía. Xabi Alonso, consciente del desgaste emocional y futbolístico, habló de “una buena oportunidad para volver a ganar fuera de casa”, pero el reto va más allá de un simple resultado. Parte de la afición teme que el técnico donostiarra no consiga enderezar el rumbo, aunque lo cierto es que cuenta con la plena confianza de Florentino Pérez. Esa seguridad lo protege de un desenlace abrupto como el que vivió Julen Lopetegui años atrás.

De momento, el Madrid necesita reencontrarse consigo mismo. Más que regresar al Bernabéu, el desafío pasa por recuperar su identidad y su carácter competitivo. Solo desde esa base podrá empezar a revertir un mes que ha transformado por completo el paisaje de LaLiga. El equipo debe dejar atrás la sensación de fragilidad y volver a ser el conjunto que impone respeto dentro y fuera de casa. @mundiario

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