¿El modelo Flick bajo la lupa? Los errores tácticos que costaron caro al Barcelona
El Barça perdió el rumbo en Vigo y, por primera vez esta temporada, las miradas apuntaron a Hansi Flick. El técnico, aclamado por revitalizar al equipo, empezó a mostrar grietas en su gestión durante el empate ante el Celta.
Desde una alineación inicial poco convincente hasta unos cambios que desconcertaron al equipo, el alemán dejó claro que la presión y las decisiones cuestionables también pesan sobre el líder. Balaídos evidenció no solo un desgaste físico evidente desde el Clásico, sino también problemas en el banquillo.
El partido estuvo marcado por errores que costaron caro. Flick apostó por Gerard Martín, un lateral improvisado, y luego corrigió con Héctor Fort, cuyo ímpetu no bastó para tapar las carencias defensivas.
Mientras el Barça parecía lidiar con la ausencia prolongada de Balde, el verdadero colapso llegó por la banda derecha: un Koundé desconcentrado permitió el empate celeste. El equipo, sin ideas claras, fue víctima de su propio desorden. La expulsión de Casadó, exhausto tras su debut con la Selección, y la desconexión emocional de De Jong como capitán, sumaron al caos general.
Los problemas van más allá de la ausencia de Yamal
El partido dejó luces y sombras en otros frentes. Gavi, en su retorno a la titularidad tras un año fuera, mostró destellos de lucha que contrastaron con la pasividad de algunos compañeros. Su salida dejó al Barça huérfano de orgullo en un tramo final liderado sin éxito por Raphinha.
Mientras tanto, las críticas en Barcelona se centraron en la dependencia de Lamine Yamal, una narrativa recurrente pero insuficiente para explicar el bajón generalizado del equipo. Las dificultades físicas y la pérdida de energía desde los triunfos frente al Bayern y al Madrid son cada vez más evidentes.
¿Todo fue un espejismo?
Flick, que había navegado con éxito los primeros meses de la temporada, parece haberse topado con su primera gran crisis. Su manejo táctico y el desgaste de jugadores clave empiezan a generar dudas en un equipo que, pese a mantener el liderato, acumula errores preocupantes.
El exuberante Barça de principios de curso, armonioso y letal, ha perdido sangre y vigor, exponiendo las costuras de su entrenador y de una plantilla que comienza a notar la fatiga.
Este segundo tropiezo consecutivo no solo cuestiona las decisiones de Flick, sino que lanza un mensaje claro: el Barça necesita soluciones rápidas para no perder la ventaja en una temporada cargada de retos. La imagen deslucida del equipo en Balaídos dejó un poso amargo y muchas preguntas sobre el futuro inmediato del líder. @mundiario


