El Matagigantes de la Premier se atreve a soñar con Europa
El Sunderland ha decidido reescribir las reglas de la Premier. En una liga donde los recién ascendidos suelen viajar de ida y vuelta al infierno, los Black Cats se plantan sin miedo, retando a cualquiera y firmando un inicio de temporada histórico. Su triunfo en Londres no fue casualidad: este equipo se ha ganado el apodo de Matagigantes. Y hoy, si gana al Everton, dormirá segundo en la clasificación. Locura absoluta.
El proyecto nació en el barro de la Championship, donde tres años de sufrimiento sirvieron para ordenar ideas y prioridades. Kyril Louis-Dreyfus entendió que no hay permanencia sin inversión, y que no hay crecimiento sin ambición. Así llegó un mercado de fichajes valiente: Xhaka para liderar, Brobbey para marcar diferencias, Alderete para mandar atrás. Juventud más experiencia, presente más futuro.
Le Bris ha logrado un vestuario que mira arriba sin vértigo. Competir para mejorar, mejorar para crecer. Y crecer para Europa. El plan decía “Top-12 y tranquilidad”. La realidad dice que el Sunderland ya lucha por mantenerse en la zona noble. La gente del norte vuelve a soñar después de demasiados años oscuridad. El Stadium of Light hace honor a su nombre.
Mientras otros recién ascendidos se limitan a sobrevivir, este Sunderland amenaza con instalarse en la élite para quedarse. La idea deportiva está definida, el bloque está hecho y no se esperan grandes retoques en invierno. Sólo pinceladas para pulir un cuadro ya ganador. Todo a su tiempo, todo en su sitio.
El Sunderland ha vuelto y esta vez nadie quiere despertarlo del sueño. La Premier ya no lo mira con condescendencia, sino con miedo. Cada semana crece la sensación de que estamos ante el nuevo proyecto grande del norte de Inglaterra. Y esta noche, ante el Everton, empieza otra final: su liga particular no quiere techo. @mundiario


