Luismi Cruz y Yeremay: la dupla que puede incendiar Riazor
El Deportivo ha puesto el radar en Luismi Cruz, un extremo que no necesita presentación en Segunda. Su temporada en Tenerife fue un oasis en medio del desierto, con regates eléctricos y asistencias quirúrgicas. A sus 24 años, llega con hambre, recorrido y la capacidad de romper defensas con una sola zancada. En Riazor, lo esperan como quien sabe que el desequilibrio no se compra, se ficha.
Yeremay Hernández, por su parte, es el vértigo hecho futbol. Su continuidad en el proyecto de Antonio Hidalgo es una bendición para los gallegos, que ahora podrían sumar a su costado a un socio ideal. Luismi y Yeremay comparten ADN ofensivo: verticalidad, descaro y esa intuición que convierte jugadas en highlights. Juntos, pueden convertir las bandas en autopistas hacia el gol.
Lo que hace especial a Luismi no es solo su habilidad técnica, sino su versatilidad táctica. Zurdo que juega por la derecha, mediapunta cuando el guion lo exige, y siempre con la mirada puesta en el área. Su llegada no desplaza a nadie, pero sí eleva la exigencia. En un equipo donde Mella y Soriano ya brillan, sumar competencia es sinónimo de evolución.
La experiencia de Luismi en Primera y Segunda lo convierte en un refuerzo con garantías. Más de 130 partidos como profesional, entre Sevilla, Barça B y Tenerife, le han curtido en escenarios de presión. Su fichaje no es una apuesta, es una inversión en talento probado. Y en un Deportivo que quiere mirar hacia arriba, eso vale oro.
Si el fútbol fuera una novela, este capítulo se escribiría con tinta de ilusión. Porque cuando dos extremos se entienden sin hablar, el estadio se convierte en escenario. Y si Luismi Cruz y Yeremay logran conectar, Riazor no necesitará guión: bastará con dejar que el balón cuente la historia. @mundiario


