El Leganés tiende la mano al Dépor y a Galicia en un gesto solidario

El club pepinero se une al Dépor para condenar los incendios que arrasan el norte.
Cartel en apoyo a Galicia por los incendios que afectan a la zona norte de España. /   @CDLeganes
Cartel en apoyo a Galicia por los incendios que afectan a la zona norte de España. / @CDLeganes

El Leganés ha vuelto a demostrar que su identidad no solo se construye en el césped, sino también en la sensibilidad de su comunicación. De cara al partido contra el Deportivo de La Coruña en Butarque, los pepineros publicaron un cartel que ha conmovido al fútbol español: una llama blanquiazul sobre el césped, símbolo de unidad y esperanza frente a los incendios que asolan Galicia. Un gesto que une al dolor con el deporte y que ha desatado aplausos en las redes.

El lema no podía ser más claro: “Que la única llama encendida sea la de la pasión por unos colores”. Con esa frase, el Leganés invitó a la afición a transformar la tragedia en hermandad, a sustituir el fuego destructor por la pasión futbolera. El detalle cromático —blanco y azul, colores compartidos por ambos clubes— terminó de dar fuerza a una iniciativa que ya acumula más de 100.000 visualizaciones en X y un aluvión de mensajes de gratitud desde Galicia.

La respuesta del Dépor fue escueta, pero significativa: “¡Muchas gracias! Nos vemos el lunes”. Una contestación que refleja la sobriedad de quien atraviesa un momento doloroso, pero que no deja de reconocer el valor de un gesto que trasciende al fútbol. La etiqueta “Forza Galicia” cerraba la creatividad, convirtiéndose en un grito compartido que traspasó fronteras deportivas para situarse en la solidaridad y la empatía.

Este tipo de carteles se han convertido en una tradición para el Leganés, que lleva más de una década usando la creatividad como vehículo de identidad y cercanía. La novedad de este curso es que ya no dependen de colaboradores externos, sino que el propio departamento de comunicación del club ha tomado las riendas. La calidad y la sensibilidad de la propuesta demuestran que la esencia no se ha perdido, al contrario, se ha potenciado.

Al final, la llama blanquiazul no es solo una metáfora, sino una declaración de principios: el fútbol puede ser altavoz de causas mayores, un espacio donde la rivalidad se suspende para dar paso a la unión. El Leganés ha convertido un partido en Butarque en algo más que fútbol: en un símbolo de resistencia, en un homenaje a Galicia y en un recordatorio de que la pasión debe ser la única chispa encendida. @mundiario

Comentarios