La novia iraní de Patrick Beverley es la clave para su fichaje por un grande de la ACB
Según informa Marca, el Real Madrid ha puesto sus ojos en Patrick Beverley, base del Hapoel Tel Aviv y exjugador de la NBA, como posible refuerzo para una plantilla golpeada por lesiones. El estadounidense, conocido por su carácter enérgico y su férrea defensa, reconoció haber tenido contactos previos con el club blanco. Sin embargo, su decisión de abandonar Israel no depende solo del baloncesto, sino de un dilema personal que lo mantiene en tensión.
Con 13 temporadas en la mejor liga del baloncesto norteamericano y un contrato vigente con el Hapoel, Beverley vive una situación delicada debido a su relación con Mandana Bolourchi, una modelo iraní. Las tensas relaciones entre Israel e Irán han generado conflictos familiares, añadiendo un peso emocional a su decisión. "Está causando estrés a nuestras familias. Es complicado decidir si seguir aquí o aceptar ofertas de Europa, como la del Real Madrid", comentó el jugador en su podcast, donde dejó entrever que su continuidad está "al 50%".
Beverley, que promedia 11,9 puntos, 5,1 asistencias y 1,8 robos en la Eurocup, asegura sentirse valorado en Israel, pero reconoce que su familia es prioritaria. “Mi novia incluso me menciona equipos como el Madrid o París, pero debo decidir lo mejor para mis seres queridos”, confesó. La reciente llegada de Dimitris Itoudis al Hapoel, considerado un entrenador de élite, complica aún más la decisión para el estadounidense, que ve en su técnico a un equivalente de Gregg Popovich en Europa.
El base también dejó claro que no se trata de un asunto económico. "Soy rico como la mierda, incluso mi novia es más rica que yo", bromeó Beverley sobre Bolourchi, una figura mediática con millones de seguidores en redes sociales. Más allá del dinero, su prioridad es encontrar un equilibrio entre su compromiso con el Hapoel y el bienestar de su familia. “Estoy en el medio, intentando no fallar a nadie. Es agotador”, afirmó con sinceridad.
El interés del Real Madrid podría ser la salida que Beverley necesita para aliviar su situación, pero el base aún no ha tomado una decisión definitiva. Con la presión de su entorno y su respeto por el club israelí, el jugador se encuentra en una encrucijada que trasciende lo deportivo. Mientras tanto, el equipo blanco sigue atento, esperando que la situación decante a su favor y permita reforzar un puesto clave para sus aspiraciones en la temporada. @mundiario


