Alaphilippe se luce en el Giro de Italia rematando una fuga de 140 kilómetros

Alaphilippe celebrando su triunfo de este jueves 16 de mayo en el Giro de Italia. /   @alafpolak1
Alaphilippe celebrando su triunfo de este jueves 16 de mayo en el Giro de Italia. / @alafpolak1
Tres años después, el ciclista francés vuelve a ganar una etapa en una Gran Vuelta, gracias a una exhibición en Fano.
Alaphilippe se luce en el Giro de Italia rematando una fuga de 140 kilómetros

Julian Alaphilippe ha vuelto a lo grande. Tras tres temporadas sin victorias en una Gran Vuelta, el ciclista francés ha demostrado que sigue siendo uno de los grandes campeones del ciclismo. En su tercer intento en este Giro de Italia, Alaphilippe ofreció una exhibición memorable, culminando una fuga de casi 140 kilómetros con una victoria magistral.

Este triunfo no solo es una victoria más en su palmarés, sino también el final de un ciclo difícil. Durante los últimos años, Alaphilippe ha tenido que lidiar con lesiones, caídas y controversias con su equipo, pero hoy ha demostrado que la determinación y el talento pueden superar cualquier obstáculo. La jornada se preveía incontrolable, y el pronóstico no falló. Los ciclistas enfrentaron más de 2000 metros de desnivel positivo, repartidos en ascensos cortos pero intensos, que propiciaron una batalla desde el primer kilómetro. Fue un día épico para el ciclismo en Italia.

La lucha por formar la fuga fue feroz, y los mejores guerrilleros se apuntaron a ella. Sin aspiraciones por la clasificación general, pero con ganas de destacar en este Giro, corredores como Jonathan Narváez, Mauri Vansevenant, Laurence Pithie y el propio Julian Alaphilippe se unieron al grupo de escapados.

La fuga llegó a contar con 38 ciclistas, incluyendo a destacados españoles como Juanpe López, Rubén Fernández y Pelayo Sánchez. Estos corredores, que han mostrado gran valentía y determinación a lo largo del Giro, se beneficiaron de la inestimable ayuda de Nairo Quintana. El ciclista colombiano, aunque fuera de su terreno habitual, no dudó en colaborar con el grupo, demostrando una vez más su espíritu de equipo y su capacidad para adaptarse a diferentes circunstancias de carrera.

Alaphilippe, sintiendo que el grupo era demasiado grande para sus aspiraciones, atacó en la aproximación a Recanati, la primera de las cuatro colinas. A 120 kilómetros de la meta, se llevó consigo a Mirco Maestri, corredor del equipo Polti. Ambos ciclistas desplegaron una gran fuerza, abriendo un hueco de hasta 2:30 minutos con el grupo de perseguidores. Alaphilippe lideraba, pero Maestri no se quedaba atrás, colaborando siempre que el francés lo necesitaba. Fue un esfuerzo conjunto que nos regaló un espectáculo impresionante.

En las primeras rampas del último repecho, Monte Giove, Alaphilippe jugó su carta ganadora. Soltó a Maestri y se marchó en solitario, con Narváez y Hermans intentando darle caza sin éxito. La bicicleta y el ciclismo se reconciliaron con Julian Alaphilippe, que demostró ser un gran campeón con su triunfo en el Giro. Este regreso triunfal no solo reafirma el talento de Alaphilippe, sino que también marca un punto de inflexión en su carrera, dejando atrás los momentos difíciles y mirando hacia el futuro con optimismo y determinación.@mundiario

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