Juan Ayuso conquista el Algarve y confirma su salto con Lidl-Trek
Juan Ayuso no necesitó tiempo de adaptación. En su primera carrera con el Lidl-Trek, el español conquistó la Vuelta al Algarve y lo hizo a lo grande: ganando también la etapa final en la exigente subida a Malhao. Un doble golpe que confirma que su cambio de aires no fue una aventura, sino una apuesta estratégica.
La jornada decisiva tenía guion de tensión. Ayuso partía con siete segundos sobre Seixas antes de afrontar la doble ascensión a Malhao. El terreno, 2,6 kilómetros al 9%, no admitía dudas. El alicantino sumó incluso un segundo extra en un esprint bonificado y gestionó con inteligencia cada movimiento de sus rivales.
El Lidl-Trek trabajó con precisión quirúrgica. Verona y Héctor Álvarez controlaron el ritmo hasta el tramo final, donde Seixas lanzó su ataque. Ayuso respondió sin gesto de fatiga, pegado a su rueda. Cuando la general ya parecía encarrilada, remató la faena imponiéndose en la línea de meta a Onley.
El triunfo tiene valor simbólico. Dejar el todopoderoso UAE para liderar un nuevo proyecto implicaba riesgo y presión. Ayuso eligió responsabilidad y protagonismo. El Algarve se convierte así en el primer paso visible de una hoja de ruta que mira, inevitablemente, al Tour de Francia.
Con 23 años, el español une su nombre al de campeones ilustres que brillaron en Portugal antes de dominar grandes vueltas. El siguiente examen será la París-Niza. El mensaje, entretanto, es claro: Juan Ayuso ya no es promesa. Es presente competitivo. @mundiario


