Jannik Sinner debuta entre lágrimas y respeto en el Open de Australia

El italiano avanza en Melbourne tras el abandono de Gaston: triunfo sin épica, marcado por respeto y humanidad.
Jannik Sinner. /  Instagram: janniksin
Jannik Sinner. / Instagram: janniksin

El estreno de Jannik Sinner en el Open de Australia acabó lejos de la épica habitual del campeón. El italiano, doble vencedor del torneo y número dos del mundo, avanzó a la segunda ronda tras el abandono de Hugo Gaston, pero la escena final dejó un silencio incómodo en el Rod Laver Arena. No hubo euforia ni gestos triunfales, solo respeto y humanidad en una noche extraña.

Hasta ese momento, todo había sido un monólogo de Sinner. En poco más de una hora, el transalpino impuso su ley con un contundente 6-2 y 6-1, fiel a ese tenis mecánico y preciso que no entiende de concesiones. Cuando la máquina se pone en marcha, el daño es inmediato. El guion parecía escrito y el tercer set asomaba como un trámite.

Pero el partido se rompió de forma inesperada. Hugo Gaston, tras ser atendido médicamente, decidió abandonar y rompió a llorar en su silla. El francés explicó después que sufría un dolor punzante en los abdominales desde el primer set, pese a haber tomado antiinflamatorios. El contraste fue brutal: una pista central de Grand Slam y un cuerpo que dijo basta.

La reacción del público y de Sinner elevó el momento. Ovación cerrada, abrazo sincero y palabras medidas del campeón, que reconoció haber notado algo extraño en el saque de su rival. “No es la manera en la que quieres ganar”, admitió el italiano, más pendiente del gesto que del marcador. El tenis, por una vez, pasó a un segundo plano.

Sinner sigue adelante y su racha impresiona: 15 victorias consecutivas en el circuito y las mismas en Melbourne. Espera en segunda ronda al ganador del Duckworth–Prizmic, con el tenis afinado y la ambición intacta. Pero su estreno dejó una lección: incluso en la cima, el deporte también sabe llorar. @mundiario

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