Hamilton logra la décima victoria en Austin y apuntala sus opciones al título

El británico logra imponerse a su compañero de equipo tras un soberbio adelantamiento en pista que le sirve para elevar su ventaja a 24 puntos. 

Hamilton afianza su liderato en el circuito de las américas/mascoche.net
Hamilton afianza su liderato en el circuito de las Américas. / mascoche.net

El británico logra imponerse a su compañero de equipo tras un soberbio adelantamiento en pista que le sirve para elevar su ventaja a 24 puntos. 

La temporada de Fórmula 1 va acercándose a su final y evidentemente el desenlace se va aclarando tras cada carrera. Con el campeonato de constructores decidido desde la primera carrera de la temporada y ya confirmado en la carrera anterior, sólo queda el interrogante de conocer al piloto campeón. Por fortuna, y en una de esas situaciones que no suele repetirse, la escudería dominante verá como sus dos pilotos se deciden el título en un duelo al sol, subidos al mejor monoplaza de la parrilla. Con esa expectativa se llegaba a Austin, Rosberg y Hamilton separados por 17 puntos, con 100 en juego de ahí al final de temporada. Liberados de la presión de certificar el título de constructores, Toto Wolf les daba carta blanca para luchar por el título, con la condición de no accidentarse.

Así durante todo el fin de semana hemos asistido a un duelo de dos, con otros 16 pilotos de espectadores, que se preguntaban si eses monoplazas plateados corren en la misma categoría.

Desde los primeros entrenamientos libres quedaba claro que de aquí al final de temporada la victoria será cosa de dos, y que la “fiesta mercedes” (perdón podium) sólo concede una invitación para el tercer escalón. Así las flechas de plata dejaban al resto de “mortales” a más de un segundo en todas las tandas, donde sólo los Williams empujados por un propulsor de la estrella, lograban mantener la compostura, alcanzando la tercera y cuarta posición a menos de un segundo. Por detrás, Ricciardo, Alonso, Magnussen…. invitados a la cena, pero no a cenar.

La salida

En todas las escuderías se cumple siempre una norma, el que va delante elige la estrategia, por ello todos esperaban un feroz ataque de Hamilton en la primera curva para lograr esa ventaja, error. Tras apagarse el semáforo, aparecía un Hamilton desconocido, que con la calculadora en la mano se limitaba a trazar suavemente tras su compañero de equipo. Por detrás las cosas se ponían algo más interesantes, con un Alonso desatado que lograba emparejarse con Bottas luchando por la cuarta plaza. Cuando todo el mundo esperaba celebrar el adelantamiento, la realidad se apareció de golpe, Bottas aceleró a fondo, nada más que contar.

Al final de la primera vuelta un accidente entre Sutil y Pérez obligaba a salir al Safetty car, lo que agrupaba de nuevo la carrera, y daba una nueva oportunidad a Hamilton. En el relanzamiento, el piloto inglés se limitaba repetir lo realizado en la salida, todo el mundo empezaba a pensar en calculadoras. El transcurso de las primeras vueltas parecía constatarlo con Rosberg escapándose a ritmo, y Hamilton respondiendo con alguna vuelta rápida para que no se disparase la distancia. Tras ellos los Williams disfrutaban de la vida con un tercer y cuarto puesto, manteniendo a raya a Ricciardo que ya se había encargado de Alonso.

Williams y la estrategia

Los entrenamientos previos auguraban una carrera a dos paradas, utilizando en ambas el compuesto más duro, por lo que la estrategia parecía no tener importancia. Con todo, Rosberg al ir primero podía elegir la estrategia, obligando a Hamilton a ir a remolque. En la primera parada no sucedía nada destacable, Rosberg primero y Hamilton una vuelta después. Por detrás Williams se empeñaba en demostrar que con un mejor muro tendrían alguna victoria en su casillero. Tras la primera parada, en la que además se empeñaban en repetir con las blandas, Ricciardo le arrebataba la cuarta plaza a Bottas. En la segunda se confirmaba el desastre, y es que Massa tenía que adelantar su parada debido al prematuro desgaste de las blandas, viendo como el australiano de la eterna sonrisa le quitaba la tercera plaza y la gloria otra vez y van…

Hammer time “on fire”

Por delante Rosberg era un hombre feliz, con más de dos segundos sobre Hamilton y una carrera que parecía controlada. El sol brillaba en Austin, el Mercedes se deslizaba por la pista como un cuchillo untando mantequilla,  los pajarillos cantaban y el champán ya se estaba enfriando en la nevera, grave error. Y es que la diferencia entre los grandes pilotos y los genios radica en pequeños matices. Eses matices que Hamilton se ha empeñado en sacar a relucir durante esta temporada, y hoy no podía ser menos. Así en la vuelta 19 entraba en trance, ese “hammer time” que dice su ingeniero de pista y el modo “on fire” que proclama su padre. Un trance que le llevaba a comprimir el espacio y el tiempo en Texas, reduciendo la ventaja de 2,4 segundos de Rosberg en sólo cuatro vueltas y atenazando sus sentidos. Esa anestesia se haría patente con una brutal maniobra de adelantamiento, apareciendo de la nada y emparejandose con Rosberg. El alemán sobresaltado no tenía más remedio que levantar, observando como el inglés cabalgaba en solitario al encuentro de la victoria y del destino. Y es que con 10 victorias en esta temporada, el título parece destino merecido para el británico.

Los otros

Tras el adelantamiento de Hamilton y la capacidad para mantener los envites de Rosberg a raya, todo el interés se centraba en lo que sucedía por detrás. Ricciardo se asentaba en la tercera plaza, y los Williams se limitaban a mantener la cuarta y quinta posición, sin sueños por delante ni problemas por detrás. Fernando Alonso se mantenía en primera posición de “los otros” en un heterogéneo grupo donde las cuentas se rendían revolver en mano a la puerta del local . A falta de tres carreras el juego de las sillas ya se ha desatado en las escuderías, y todo el mundo quiere garantizarse el asiento para la próxima temporada. Si a eso sumamos un cruce de estrategias con neumáticos a diferente nivel de desgaste, nos da como resultado unas últimas vueltas con constantes adelantamientos, toques y pasadas de frenada. Y una clasificación final provisional pendiente de que los comisarios revisen con calma todos los incidentes sucedidos en esas vueltas.

Un final espectacular que no debe hacer olvidarnos que Hamilton podría haberles doblado a todos si la carrera dura dos vueltas más.

El futuro

A falta de dos carreras el padock parece el plató de “salvame” con constantes rumores de entradas, salidas y cambio de cromos entre las escuderías.

Pese a todo hay dos grandes preocupaciones dentro del gran circo, la primera como no podría ser menos, es el estado de Bianchi. El último parte médico publicado por la familia indica que su situación no se ha modificado, estable dentro de la extrema gravedad.

El segundo se ha hecho patente en la parrilla, la crisis y la escalada de costes amenazan a la fórmula 1. En esta carrera ni Caterham ni Marussia han podido tomar la salida debido a la falta de liquidez, en Brasil tampoco se les espera, y a día de hoy parece un milagro que lleguen a Abu Dhabi. Otras como Sauber y Lotus alertan de graves problemas, en incluso Force India parece haber perdido músculo financiero. Debido a ello en Austin se ha corrido el rumor de un posible plante de las escuderías más modestas que no se ha llegado a producir. Graves problemas para Ecclestone, ya que está obligado a mantener al menos 20 coches en parrilla, hoy eran 18.

Se non e vero….

E ben trovato, son tantos los rumores que invaden el padock, que aunque no sean ciertos, merecen ser contados. Por un lado se habla de la salida de Alonso de Ferrari, que sin estar confirmada, parece evidente. Por otro la confirmada salida de Vettel de Red Bull, supuestamente con destino Ferrari, aún sin confirmar. Y en medio un montón de asientos libres a la espera de lo que hace el asturiano. Y es que todo parece estar en manos de Alonso, cuya decisión podría generar una catarata. A día de hoy mantiene contrato en vigor con Ferrari, contrato que si se empeñase en cumplir pondría en serios apuros a los italianos que ya cuentan con Vettel. Lo más curioso es que de la chica que más le gusta al asturiano tiene novio aunque no le hace ascos y es que Alonso sigue empeñado en pilotar un Mercedes. Los alemanes ni quitan ni ponen, a la espera de cómo finalice el mundial, a menos que haya un terremoto en las dos últimas carreras, la novia seguirá siendo fiel a su pareja, al menos un año más. A partír de ahí los rumores se disparan con Mclaren-Honda con sus dos asientos libres y dispuestos a todo por conquistar el corazón del asturiano. Un asturiano que si no cumple el amor de su vida, valora una escudería puente durante un año, con motor Mercedes (Lotus, Force India) o incluso un año sabático como Prost, para irse con su colega Webber a correr en Le Mans.

Clasificación del Gran Premio de Estados Unidos
1º Louis Hamilton (Mercedes)
2º Nico Rosberg (Mercedes)
3º Daniel Ricciardo (Red Bull)
4º Felipe Massa (Williams)
5º Valtteri Bottas (Williams)
6º Fernando Alonso (Ferrari)
7º Sebastian Vettel (Red Bull)
8º Kevin Magussen (Mclaren)
9º Jean Eric Vergne (Toro Rosso)
10º Pastor Maldonado (Lotus)
11º Romain Gosjean (Lotus)
12º Jenson Button (Mclaren)
13º Kimi Raikkonen (Ferrari)
14º Esteban Gutiérrez (Sauber)
15º Daiil Kvyat (Toro Rosso)

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