Carlos Alcaraz y Ferrero toman caminos separados
Carlos Alcaraz y Juan Carlos Ferrero han decidido poner punto final a una de las alianzas más exitosas del tenis moderno. Tras más de siete años juntos, el murciano y el campeón de Roland Garros separan sus caminos después de conquistar seis Grand Slam y un total de 24 títulos, culminando un viaje que llevó a Alcaraz a ser número uno del mundo con solo 22 años.
La relación comenzó cuando Alcaraz tenía apenas 15 años y Ferrero apostó por él tras dejar de entrenar a Alexander Zverev. “Cuando empecé a entrenar a Alcaraz, me decían ‘¿dónde vas?’”, recordó el alicantino, que había visto jugar al joven murciano con 12 años y tuvo claro que estaba ante un talento excepcional destinado a marcar época.
El propio Alcaraz explicó la decisión con un mensaje cargado de simbolismo. “Hemos conseguido llegar a la cima, y siento que, si nuestros caminos deportivos tenían que separarse, debía ser desde ahí arriba”, escribió el tenista, dejando claro que la ruptura no llega por desgaste competitivo, sino como cierre natural de una etapa irrepetible.
A partir de ahora, Samuel López será el encargado de dirigir al número uno del mundo. El técnico, que se incorporó este año al equipo tras su etapa con Pablo Carreño, asumirá el mando manteniendo intacta la estructura de trabajo. Alcaraz ya prepara la temporada con un objetivo claro: conquistar el Open de Australia, el único grande que aún falta en su palmarés.
Ferrero, por su parte, se despidió con elegancia y cierta melancolía. “Me hubiera gustado seguir”, reconoció, dejando entrever que la decisión partió del jugador. “Cierro esta etapa con nostalgia, pero también con orgullo”, añadió quien moldeó al niño que golpeaba bolas en Villena y ayudó a convertirlo en una superestrella global del deporte. @mundiario


