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MUNDIARIO

Con la era Simeone, el Atlético de Madrid dejó de ser un equipo del pueblo

El técnico argentino afirmó en una entrevista, que el club colchonero ya no es un equipo humilde sino uno de los aspirantes a ganar los grandes trofeos de la temporada.
Con la era Simeone, el Atlético de Madrid dejó de ser un equipo del pueblo
Simeone director técnico del Atlético de Madrid. / Instagram
Simeone director técnico del Atlético de Madrid. / Instagram

El Atlético de Madrid es uno de los clubes más grandes de España. Esa afirmación es nada nueva porque su currículo así lo demuestra, múltiples trofeos nacionales, europeos e incluso una Copa Intercontinental se encuentra en su patrimonio deportivo. Sin embargo cuando el club entró en los años ochenta y más específicamente en la era de Jesús Gil, las cosas comenzaron a cambiar. 

Antes el verdadero enemigo número uno del Real Madrid no era el Barcelona, el Atleti se ganó el respeto de la afición madridista porque lo consideraban el rival a vencer en suelo español. Con Gil y Gil todo eso se fue al traste.

Su política deportiva dejó en muy malas condiciones a los equipos que puso sobre el terreno, a tal punto, que bajo su mando se consumó un descenso en la temporada 1999-2000 a pesar que en el recuerdo estaba muy reciente el equipo del doblete de Radomir Antic o las Copas del Rey ganadas con el liderazgo de Paulo Futre. 

No fue sino hasta que llegó Diego Simeone, una viaje gloria de la campanada que dieron en la Liga y Copa del Rey de 1996, que las cosas cambiaron. Poco a poco se quitaron la etiqueta de pupas hasta transformarse en un equipo competitivo y luego, en una pesadilla para los trasatlánticos del torneo local como son Real Madrid y Barcelona pero también en Europa donde le ha generado más de un dolor de cabezas y muelas a instituciones de prestigio como el Bayern de Múnich. 

Todo cambió con Simeone, hasta el estadio porque el Atleti dejó su añorado Vicente Calderón para mudarse al lujoso Wanda Metropolitano. Dejaron de vender sus estrellas hasta obligarlas a irse por cláusula de rescisión, tipo Griezmann, pero en lugar de quedarse con los brazos cruzados fichan a uno de los más prometedores y talentosos  futbolistas del mundo: Joao Félix por nada más y nada menos que por 127 millones de euros. 

Lo que dice El Cholo es muy cierto, el Atlético de Madrid ya no es un equipo del pueblo, ahora es uno de los grandes animadores del fútbol español y mundial, que puede pelear con quien sea por los máximos botines del panorama futbolístico. @mundiario