Las dudas del Barça de Xavi
La gran llegada de efectivos y salida de muchos jugadores que no contaban, han convertido al Barça en un rival mucho más potente ofensivamente. Pese a la salida de Dembélé, el Barcelona ha logrado recuperar al mejor Ferrán Torres y ha conseguido las contrataciones de Gundogan, Joao Félix y de un ofensivo Joao Cancelo.
Sin duda el equipo parece tener mejores armas ofensivas que la temporada pasada, donde se veía muy solo a Robert Lewandowski. Esta versión más ofensiva del Barça de Xavi contrarresta un poco con lo que está pasando en el otro lado del campo.
Si de una cosa podía presumir el técnico de Terrassa era de la solidez defensiva de la gozaba su equipo, donde los Balde, Christenssen, Araujo y Koundé, se encargaban de blindar la portería de un infalible Marc Andre Ter Stegen.
La figura de Cancelo. La llegada del potente lateral ha mutado la defensa del conjunto blaugrana, convirtiendo el lateral derecho en un arma más del ataque azulgrana, pero dejando los pertinentes huecos a la espalda del jugador portugués.
La función del pivote. Oriol Romeu claramente no es Sergio Busquets. Esta abismal diferencia hace que al equipo le cueste transitar más en salida de balón y, sobre todo, defiende peor. Frenkie de Jong es el que mejor está gestionando la salida de balón en su nueva faceta de pivote, pero sigue sin ser el Pulpo de Badía.
Recuperar la presión tras pérdida. Uno de los emblemas del Barcelona de Guardiola, de Luis Enrique y del de Xavi es la presión tras pérdida, siendo Gavi uno de los más partícipes en esta faceta. Si esta arma no funciona, el conjunto blaugrana sufrirá mucho más con las contras de los rivales.
La posición de Gavi. Con la gran irrupción de Joao Félix en el extremo derecho, el conjunto culé ha mutado su esquema metiendo un atacante y quitando un centrocampista. Esto ha hecho que Pablo Martín Páez Gavira (Gavi) haya retrasado su posición hacia el centro del campo, lo que ha provocado que no esté su figura en primera línea.
Problemas defensivos. Este inicio de temporada ha sido muy positivo en clave ofensiva, ya que el conjunto catalán ha encontrado puerta mucho más fácilmente que la temporada pasada. La cuestión es que defensivamente no ha sido lo mismo que el año pasado. Con ocho goles encajados en nueve partidos, la estadística indica que el Barcelona encaja casi un gol por encuentro. En la temporada pasada el Barça de Xavi había recibido los mismos goles en 23 partidos de Liga.
Buscar el término medio entre la defensa y el ataque es un labor crucial para intentar conseguir la regularidad que le dio La Liga el año pasado a un Barça que, de seguir por estos derroteros defensivamente hablando, le costará mucho revalidar el título liguero. @mundiario
