El Deportivo busca en El Sardinero su mejor versión tras el bajón andaluz
El Deportivo de La Coruña afronta su visita a El Sardinero con la obligación de levantar el vuelo tras un mes irregular. Tres partidos sin conocer la victoria, con dos empates y una derrota contundente en Málaga, han devuelto cierta fragilidad al equipo que había alcanzado el liderato en un inicio de campeonato brillante. Ahora, el objetivo es claro: no solo hay que recuperar el primer lugar en la tabla de posiciones, sino que además Antonio Hidalgo debe dar con la tecla para que el equipo vuelva por sus fueros.
En Dxt Campeón explican con números el bajó blanquiazul. En las primeras seis jornadas el conjunto gallego encajó solo cuatro goles (0,66 por partido), en las tres últimas recibió cinco (1,66). Además, los rivales han incrementado notablemente sus llegadas: de 10 remates por encuentro se ha pasado a 17,6. En Eibar, por ejemplo, el Depor soportó 23 remates y solo la actuación de Germán Parreño evitó una goleada mayor.
El ataque también ha perdido chispa. De los 15 goles en seis partidos (2,5 por encuentro), se ha pasado a solo dos en tres jornadas (0,66), ambos firmados por Yeremay. Aunque el equipo sigue generando ocasiones, la efectividad se ha desplomado, lo que ha impedido traducir el juego en victorias. La pegada, clave en el arranque liguero, parece haberse diluido en los últimos compromisos.
El reto de Antonio Hidalgo es recuperar la identidad que convirtió a su equipo en líder. Si al principio de temporada el técnico lograba alterar el rumbo de los partidos con ajustes tácticos certeros, últimamente han sido los rivales quienes impusieron su plan. La incidencia de los cambios ha disminuido y el equipo ha perdido frescura tanto en defensa como en ataque.
La buena noticia es el regreso de piezas importantes. Mella vuelve para reforzar la línea ofensiva, mientras que Quagliata y Noubi apuntalan la retaguardia. Un refuerzo triple que llega en el momento justo para un Depor que necesita reencontrarse consigo mismo si quiere seguir peleando por el ascenso directo. El Sardinero, esta vez, puede ser el escenario del punto de inflexión. @mundiario


