El Dépor camina al ritmo de un patrón que marcó épocas doradas
Deportivo de La Coruña no solo lidera la tabla en este arranque de temporada, también lo hace con un ritmo que remite a los tiempos gloriosos del club: dos puntos por jornada. Tras el empate ante UD Almería, Antonio Hidalgo dejó claro que sumar siempre tiene valor, incluso cuando no se gana. Su equipo, invicto tras ocho fechas, ha alcanzado los 16 puntos y se aferra a una cadencia que en la historia reciente suele abrir las puertas de Primera División.
La llamada “media inglesa” —ganar en casa y empatar fuera— ha sido durante décadas una fórmula casi mágica. Desde la temporada 2010-11, alcanzar los 84 puntos, equivalentes a esa media en 42 jornadas, ha garantizado el ascenso directo en 14 de las últimas 15 campañas. Solo en la 2011-12 se rompió la regla, cuando el Dépor de José Luis Oltra estableció un récord con 91 puntos para imponerse a RC Celta de Vigo y Real Valladolid Club de Fútbol en una carrera legendaria.
Pocos equipos han logrado mantenerse a ese ritmo. En una década y media, solo cinco de los treinta conjuntos ascendidos alcanzaron la barrera de los 84 puntos: el propio Dépor de Oltra, el Real Betis Balompié de Pepe Mel, el Levante Unión Deportiva de Juan Ramón López Muñiz y el Club Atlético Osasuna de Jagoba Arrasate, además del Celta subcampeón de 2012. El resto ascendió sin necesidad de esa frecuencia casi perfecta de triunfos y empates.
El dato ilustra lo difícil que es sostener esa regularidad. Ni el Rayo Vallecano de José Ramón Sandoval, ni el Villarreal CF de Marcelino García Toral, ni el Sporting de Gijón de Abelardo Fernández lo consiguieron, aunque igual cumplieron su objetivo. La Segunda División es larga, traicionera y poco amiga de las rachas prolongadas. Por eso, lo que hoy consigue el Dépor es mucho más que una simple estadística: es un indicio de madurez competitiva.
Hidalgo lo sabe. El camino es largo y sostener el ritmo es un desafío mayúsculo, pero la brújula apunta en la dirección correcta. Si el equipo coruñés logra mantener esta cadencia, puede reencontrarse con la élite como en sus mejores capítulos. La media inglesa no garantiza el ascenso… pero, en Riazor, ya se siente como una promesa de gloria. @mundiario


