La crónica de un desastre institucional perpetrado por Laporta
El inicio de 2025 ha sido turbulento para el FC Barcelona, que enfrenta una de sus mayores crisis institucionales en años. La negativa de LaLiga y la Rfef para inscribir a Dani Olmo y Pau Víctor ha dejado al club en una situación comprometida. Ambos jugadores quedaron fuera de la plantilla debido al incumplimiento del reglamento económico, y las promesas de Laporta no lograron evitar que Flick, el entrenador azulgrana, pierda a dos piezas importantes en el primer tramo del año.
La incertidumbre comenzó el 1 de enero, cuando LaLiga eliminó a los jugadores de la plantilla azulgrana, citando la falta de cumplimiento de las normas de control financiero. A pesar de las gestiones desesperadas de la directiva, los organismos dejaron claro que las inscripciones estaban fuera de plazo. La frustración se extendió no solo entre los jugadores, sino también entre los aficionados y colectivos como "Som un Clam", que emitieron comunicados exigiendo responsabilidades y la dimisión de Laporta.
El viernes, Hansi Flick tuvo que salir al paso ante la prensa, visiblemente molesto por la situación. El técnico alemán señaló que su enfoque sigue siendo preparar al equipo, pero no ocultó su descontento con los problemas institucionales que afectan directamente el rendimiento deportivo. Mientras tanto, el agente de Dani Olmo manifestó públicamente la frustración del jugador, quien sigue confiando en una solución, aunque el tiempo corre en contra del club.
El golpe más duro llegó el sábado, cuando Olmo y Víctor quedaron fuera de la convocatoria para el partido de Copa del Rey contra el Barbastro. Esto marcó la primera consecuencia deportiva tangible de un despropósito que evidencia los fallos en la gestión económica y administrativa del Barcelona. Aunque LaLiga permitió al club regresar a la regla del 1:1, no se aceptaron las reinscripciones de los jugadores, dejando al equipo con una plantilla limitada.
El Barça no se rinde y ha elevado su caso al CSD, esperando una medida cautelar que permita desbloquear las inscripciones. Sin embargo, el daño a la reputación de la directiva ya está hecho. Las decisiones de Laporta y su equipo han puesto al club en una posición delicada, tanto en lo deportivo como en lo institucional, dejando a la afición preguntándose si esta será una temporada de promesas incumplidas. @mundiario


