Crisis total en el Newcastle
Con la llegada del Fondo Soberano de Inversión de Arabia Saudí, el conjunto del condado de Tyne y Wear volvió al mapa del panorama futbolístico europeo de nuevo, ya que este movimiento convirtió a las urracas en el equipo más rico del mundo, o al menos con el dueño más rico del mundo, puesto que el príncipe heredero del país árabe, Mohammed bin Salman, cuenta con una fortuna estimada de 320 mil millones de euros, muy por encima de equipos como el Paris Saint-Germain o el Manchester City.
Las acciones de Mike Ashley, antiguo propietario del conjunto magpie, tuvieron su venta dividida en dos partes. La primera de un 80 % del club al mencionado fondo de inversión saudí y el 20% restante a PCP Capital Partners y a RB Sport Media.
Con los nuevos propietarios el Newcastle acudió al mercado para reforzar un proyecto que necesitaba de jugadores de nivel para volver a ser competitivo en liga y retornar a una competición europea que no pisaba desde hace 20 años.
Premier League. Su buena campaña pasada los aupó a la cuarta plaza de la liga, lo que les dio acceso a la Champions. Parece que el buen rendimiento de la temporada pasada no prosiguió en esta, ya que ocupan la décima posición en la tabla, a 13 puntos de puestos europeos. Su mal hacer en Liga parece que solo les deja la opción de volver a Europa de la mano de uno de los dos torneos del KO.
Champions. Su participación en la Liga de Campeones empezó de la mejor manera posible, goleando al PSG en St James’ Park 4-1, pero el equipo no tuvo continuidad en el campeonato y finalizó en cuarto lugar con una victoria, dos empates y tres derrotas que lo dejaron sin opciones en Europa.
Qarabao Cup. Los de Eddie Howe fueron apeados de la primera copa de Inglaterra en cuartos de final por el Chelsea que, tras empate a uno en el marcador, mandó para casa al Newcastle en los penaltis. En la edición de 2023, las urracas habían alcanzado la final, donde cayeron derrotados 2-0 frente al Manchester United.
FA Cup. La última bala para Europa que le queda en la recámara a los blanquinegros es el torneo más longevo de la historia del fútbol. Tras eliminar a Sunderland, Fulham y Blackburn, los magpies se tendrán que medir en cuartos de final al Manchester City de Pep Guardiola. El único dato positivo para los de Eddie Howe es que ya eliminaron a los skyblue esta temporada, en dieciseisavos de la Qarabao Cup.
Sandro Tonali. El problema con las apuestas que rodeó a Sandro Tonali ha afectado sobremanera a un Newcastle que no encuentra un nexo de unión entre el ataque y la defensa. Con un Bruno Guimaraes sobrepasado, le ha tocado muchas veces a Joelington, Longstaff o Lewis Miley retrasar su posición, convirtiendo el centro del campo en una de las zonas más frágiles del combinado blanquinegro.
Economía. Lo peor de todo esto es que no hay solo mal rendimiento del equipo, sino que financieramente el club no va como se esperaba. Los magpies anunciaron pérdidas de 85 millones de euros en 2023 y de 180 en los últimos tres años. Pese a que ha habido un aumento potencial en los ingresos (en torno al 30%) debido a los patrocinios y acuerdos comerciales, el Fair Play Financiero hay que cumplirlo a rajatabla sino quieren que la Premier League los sancione.
Para Arabia Saudí, propietaria del Newcastle, le es indiferente ocho que ochenta en cuanto a millones se refiere, pero las cuentas de cara al Fair Play Financiero se tienen que cumplir y esto sí que puede afectar al proyecto deportivo y a la llegada o salida de jugadores importantes.
Desembolso coherente. Pese a tener el dinero por castigo, los propietarios del Newcastle no están tirando la casa por la ventana ni volviéndose locos a la hora de traer jugadores. Tonali, Bruno Guimaraes o Aleksander Isak han sido algunas de las apuestas coherentes y necesarias por las que ha apostado la directiva del equipo situado al Nordeste de Inglaterra.
En poco menos de 3 años vemos como un proyecto deportivo llamado a romper el "Big Six" de Inglaterra se está quedando por el camino entre su rendimiento deportivo y sus cuentas. @mundiario
