Con el Shakhtar comenzó todo: la crónica de la debacle del Barcelona
El Villarreal le ha dado un duro golpe de realidad al Barça. Marcelino superó a Xavi en Montjuic, probablemente porque el técnico asturiano hizo su tarea y estudió las debilidades que su rival había mostrado últimamente. Aunque todos tienen fresco en la memoria la exhibición del Real Madrid en la final de la Supercopa de España, los errores del Barcelona se volvieron cada vez más habituales desde la derrota ante el Shakhtar Donetsk el 7 de noviembre de 2023.
A partir de ese momento, el declive y la mala suerte se apoderaron del equipo. El 20 de noviembre se confirmó la lesión de Gavi, seguida por una derrota contundente como locales ante el Girona con un marcador de 2-4. Luego, llegaron las derrotas frente al Amberes en la Champions, un revés ante el Club América de México y dos resultados muy ajustados contra conjuntos como Las Palmas y el Barbastro.
Antes del Clásico, disputado en territorio saudí, los culés lograron imponerse 2-0 a un Osasuna que les generó muchos problemas, aunque Lamine Yamal marcó las cifras definitivas en el descuento gracias a una brillante jugada de João Félix.
Crónica de un desastre anunciado
Tras la abrumadora derrota sufrida en la final en Riad, el Barcelona mostró nuevamente su irregularidad en la Copa del Rey. A pesar de que el Unionistas de Salamanca se adelantó en el marcador, los barcelonistas lograron la victoria gracias a las actuaciones destacadas de Ferran Torres, Jules Koundé y Alejandro Balde, frente a un equipo de Primera Federación.
Luego, surgió un breve destello de esperanza en el enfrentamiento en el Benito Villamarín contra el Betis. Los jugadores de Xavi demostraron garra, entrega, velocidad y contundencia, logrando una victoria convincente, algo que no se veía desde hacía mucho tiempo. Fue un día en el que el equipo se soltó y se enfrentó exitosamente a uno de los conjuntos más difíciles de vencer en su propio terreno.
Sin embargo, ese destello resultó ser efímero, ya que tres días después se confirmó que lo presenciado en tierras andaluzas era simplemente un hecho aislado. El Barcelona volvió a sus problemas habituales, mostrando una defensa endeble y una falta de puntería. Los blaugranas no pudieron resistir la presión en San Mamés, frente a unos jugadores ansiosos por volver a una final de la Copa del Rey.
Estas fallas, por un lado, son atribuibles al trabajo diario del técnico, quien es el encargado de crear las condiciones ideales para que sus futbolistas destaquen, respaldados por un esquema de juego bien trabajado durante los entrenamientos. Sin embargo, la responsabilidad por la mala planificación de una plantilla carente de equilibrio y profundidad no recae en Xavi.
Laporta y Deco dejaron a su entrenador sin un pivote que mande en el centro del campo y que evite que İlkay Gündoğan y Frenkie de Jong jueguen lejos de sus posiciones ideales. El presidente y el director deportivo son responsables de traer a Vitor Roque antes de tiempo a pesar de la evidente necesidad de suplir a Gavi, pero también hay que tener en cuenta un aspecto vital: ninguno de ellos, incluyendo el técnico, son los culpables del mal momento que viven algunas de las grandes figuras del equipo.
Araujo arrastra consigo una serie de malas actuaciones desde que comenzaron a circular rumores sobre el presunto interés del Bayern Múnich. El uruguayo fue señalado en dos de los cinco goles que recibió Iñaki Peña. Además, no es ningún secreto que Koundé ha estado rendiendo por debajo de sus capacidades, ya sea como lateral o como central; el francés ha sido un auténtico coladero, especialmente evidenciado en la final de la Supercopa.
Junto a ellos, se encuentran Oriol Romeu, Raphinha, João Félix y Alejandro Balde, completando así la colección de futbolistas que han vivido una temporada para el olvido. Estos problemas, que abarcan desde bajos rendimientos hasta una planificación deficiente, y la capacidad limitada de Xavi para aprovechar al máximo su plantilla, empezaron a manifestarse claramente el día en que el Shakhtar quebró la racha invicta del Barça. Fue en ese momento cuando se inició la crónica de una debacle anunciada.@mundiario






