El Chucky Lozano gusta en el Oviedo, pero su fichaje se antoja imposible
En los últimos días, el nombre de Hirving ‘Chucky’ Lozano ha empezado a sobrevolar el Carlos Tartiere. El extremo mexicano busca minutos y protagonismo para llegar al Mundial en plenitud, y su posible aterrizaje en el Real Oviedo ha despertado ilusión. Sin embargo, desde el club asturiano han optado por rebajar la euforia con un ejercicio de realismo.
Agustín Lleida, director general del Oviedo, fue claro al referirse a esta opción. Un artículo publicado por Marca recoge las impresiones del directivo sobre la posible incorporación del exjugador del PSG.
“Lo conozco muy bien y me encantaría que estuviese aquí, pero es una operación muy complicada debido a su alto salario”, reconoció. No es una cuestión deportiva, sino económica. El perfil gusta, pero las cifras mandan.
El dirigente azul también puso números encima de la mesa. El Oviedo dispone de 1,7 millones de euros para reforzarse en este mercado de invierno. Un margen limitado que obliga a afinar mucho cada movimiento. En ese contexto, asumir la ficha de un jugador del calibre internacional de Lozano se convierte en una misión casi imposible.
La realidad es que el Oviedo busca crecer sin poner en riesgo su estabilidad. El proyecto deportivo avanza con pasos firmes y sin sobresaltos financieros. El club prioriza perfiles que encajen en su economía y refuercen al equipo sin hipotecar el futuro. Soñar es legítimo, pero gestionar bien lo es aún más.
Así, el nombre del Chucky queda, por ahora, en el terreno de los deseos. El Oviedo no cierra puertas, pero tampoco vende humo. El mercado dirá la última palabra, aunque el mensaje desde los despachos es claro: ilusión sí, pero con los pies en el suelo. @mundiario


