¿La cantera al rescate del Real Madrid 2026-27?
A pesar de seguir vivos en LaLiga y en la Champions League, la temporada del Real Madrid dista mucho de ser ilusionante. No está siendo, ni de lejos, para tirar cohetes. Ni antes con Xabi Alonso ni ahora con Álvaro Arbeloa el equipo ha encontrado continuidad, alternando partidos serios con desastres mayúsculos.
Esa irregularidad ha instalado la desconfianza entre sus seguidores en todo el mundo. El miedo es claro: otra temporada sin títulos de peso y, lo que resulta aún más doloroso, a la sombra del FC Barcelona de Hansi Flick. El conjunto azulgrana lidera LaLiga, ya ha levantado la Supercopa de España —precisamente ante el Madrid—, ha terminado en el Top 8 de la Champions League y ha sellado su pase a la siguiente ronda de la Copa del Rey tras eliminar al sorprendente Albacete, verdugo merengue en la competición.
Ante el riesgo de que el curso descarrile por completo, en el club ya se trabaja con la vista puesta en el proyecto de la próxima temporada. Florentino Pérez parece decidido a mantener buena parte de la base actual, pero también a introducir refuerzos de calado que devuelvan el pulso competitivo a un equipo que da la sensación de haberse quedado sin alma tras la brillante campaña 2023-24, en la que tocó el cielo.
Nico Paz y el resto de la artillería
Más allá del recurrente nombre de Erling Haaland, siempre presente en las quinielas del mercado blanco, en las últimas semanas se ha hablado poco de grandes estrellas para reforzar al primer equipo. La apuesta, al menos en parte, apunta hacia casa. Varios mirlos formados en La Fábrica están llamados a regresar tras sus respectivos Erasmus lejos de Valdebebas.
Tanto en Italia como en España se da por hecho que Nico Paz y Jacobo Ramón tienen asumido su regreso para defender de nuevo el escudo madridista. En el caso del hispanoargentino, las expectativas son máximas. Sus últimas temporadas lo han confirmado como una realidad, con una zurda diferencial capaz de marcar diferencias por potencia y talento.
La presencia de Jacobo Ramón también encaja en el nuevo proyecto. Su llegada serviría para cubrir salidas que se dan por seguras, como las de David Alaba y Antonio Rüdiger, y para proteger a Éder Militao, castigado por dos graves operaciones en ambas rodillas. A ello se suma la incertidumbre que rodea a Dean Huijsen, todavía lejos de justificar con su rendimiento los más de 60 millones que pagó el club por él.
¿Un regreso sorpresa?
Hay otro nombre que gana fuerza en los despachos del Santiago Bernabéu. Puede sorprender, pero por fútbol la lógica lo respalda. Víctor Muñoz quedó marcado tras fallar una ocasión clarísima en el Clásico de la pasada temporada en el Camp Nou, una acción que muchos señalaron como decisiva en aquella derrota. Desde entonces, el fútbol le ha concedido una segunda oportunidad.
El pasado verano salió traspasado con una opción de recompra y su rendimiento en Osasuna está siendo sobresaliente. Tanto, que el Madrid valora seriamente recuperarlo para integrarlo en la plantilla o, en su defecto, volver a traspasarlo. A este ritmo, no le faltarán ofertas. Muñoz es uno de los jugadores más veloces de LaLiga, con una punta superior a los 34 km/h, y además aporta goles y asistencias.
La cantera al rescate
Quedan meses decisivos por delante. Puede que el Madrid vuelva a desafiar los pronósticos y obligue a todos a tragarse las dudas, o puede que queden al descubierto los problemas de fondo. En ese escenario, la responsabilidad no recaería tanto en el entrenador de turno como en una plantilla desequilibrada y mal confeccionada.
Pase lo que pase, todo apunta a que el próximo proyecto tendrá un marcado acento canterano. Futbolistas que han mamado madridismo desde pequeños y que buscarán hacerse un sitio en un club que, en las últimas dos décadas, apenas ha dado margen real a los productos de La Fábrica. El reto es mayúsculo. Falta saber si estarán preparados para afrontarlo… o si el intento volverá a quedarse por el camino. @mundiario


