Un Barça sin brillo se derrumba en el minuto 94 a la garra del Betis en el Villamarín
En una tarde cargada de emociones en el Benito Villamarín, el Betis firmó un empate 2-2 ante el Barcelona que desnudó las carencias del líder. Los verdiblancos, con más corazón que fútbol, lograron neutralizar en dos ocasiones las ventajas culés. El partido, marcado por la tensión y el empuje local, culminó con un gol de tacón espectacular de Assane Diao en el tiempo añadido que levantó al público de sus asientos.
El Barça, que alineó un once ofensivo con Pedri, Olmo, Lamine y Lewandowski, encontró serias dificultades para imponer su juego. Los de Pellegrini, con una presión asfixiante, incomodaron al equipo de Flick desde el inicio. Aunque Lewandowski abrió el marcador antes del descanso, un penalti transformado por Lo Celso tras un error de De Jong permitió al Betis nivelar el duelo y alimentar sus esperanzas.
La reacción culé llegó con un destello de Lamine, quien habilitó a Ferrán Torres para el que parecía el gol definitivo. Sin embargo, el Betis no bajó los brazos y encontró su premio en una jugada coral en los últimos minutos. Un centro preciso de Ruibal desde la derecha fue culminado de forma magistral por Diao, cuyo remate de tacón dejó a Iñaki Peña sin respuesta y al Barça sin los tres puntos.
El Villamarín vivió momentos de máxima intensidad con la expulsión de Flick y el regreso de Isco, que fue ovacionado por una afición que todavía sueña con su magia. Por su parte, Gavi, canterano bético, recibió una sonora bronca al entrar en el campo. Fue un partido cargado de simbolismo y rivalidad, donde las emociones superaron al fútbol elaborado.
Este empate frena al Barça en su carrera por consolidarse como líder y supone un soplo de aire fresco para el Betis, que cortó su racha de derrotas. Con este resultado, LaLiga se abre de nuevo, recordando que incluso los equipos más sólidos pueden tambalearse ante rivales que juegan con el alma y la entrega como única estrategia. @mundiario


