Balas de fogueo blaugrana

La derrota en Copa vuelve a poner de manifiesto la falta de nivel que demuestra últimamente el conjunto culé en las citas importantes.
Xavi Hernández, exentrenador del Barcelona. / @mundiario
Xavi Hernández, entrenador del Barcelona. / @mundiario

En el momento más importante de la temporada. Cuando todo gran club se juega las castañas y donde la gloria y la ruina son separadas por un hilo muy fino, apenas visible. Ahí, en ese punto, el Barcelona vuelve a caer estrepitosamente. Después de Roma, Liverpool, el 2-8 del Bayern, las dos eliminaciones europeas en fase de grupos, después de todo eso el Barça cae con todas las de la ley frente a un Real Madrid que fue muy superior.

Todo de cara y otra vez mal. Al igual que en las eliminatorias previas frente a la Roma y al Liverpool, el conjunto azulgrana comenzaba de una manera inmejorable los 180 minutos dando la sorpresa en el Santiago Bernabéu y venciendo con varias bajas y contra todo pronóstico. Con el 0-1 de la ida, los de Xavi Hernández tenían media eliminatoria en el bolsillo tras la sorprendente victoria como visitante. Todos sabemos como acabó la vuelta, el resto es historia.

Las bajas, clave. No se puede exculpar a la plantilla azulgrana del descalabro en la semifinal copera, aunque hayan tenido bajas muy sensibles. Recordamos que en el Santiago Bernabéu tampoco estaban Pedri, Lewandowski o Dembelé. Sin estos jugadores se logró sacar un gran resultado planteando un partido mucho más defensivo y perdiendo un poco "la esencia" que defiende siempre el técnico de Terrassa en rueda de prensa.

La fragilidad defensiva. Uno de los factores que más preocupaba al seguidor medio azulgrana era la poca contundencia defensiva que había mostrado el equipo en los últimos años. La llegada de Christensen y Jules Koundé han hecho que, junto con Araujo y Balde, ter Stegen recoja muchos menos balones del fondo de su portería. Sin ir más lejos, en liga, el conjunto dirigido por Xavi Hernández lleva la sorprendente cifra de 9 goles encajados en 28 jornadas disputadas. De mantener así su ratio, se convertiría en el récord de la categoría.

La baja de Christensen, central con un perfil bajo y que su contratación no despertaba grandes simpatías, en el encuentro de vuelta en el Camp Nou se ha notado demasiado y sus compañeros han sufrido esa pérdida en forma de goles. Con o sin el danés, lo que más preocupa al hincha culé es el comportamiento de los suyos ante una cita tan importante.

Lo peor, la imagen. Obviamente la posibilidad de quedar eliminado era posible, ya que el conjunto culé se estaba enfrentando al actual campeón de Europa. Una cosa es quedar eliminado y otra muy diferente la imagen dada en gran parte del encuentro, donde los de Xavi Hernández estuvieron a merced de los merengues casi todo el partido.

Nada frente al Girona. Tras la derrota del Real Madrid frente al Villarreal por 2-3 en el Santiago Bernabéu, el conjunto de Xavi Hernández tenía otra oportunidad de dejar La Liga vista para sentencia, de una vez por todas, en su partido frente al Girona en el Camp Nou. Otra vez más el conjunto culé volvió a demostrar poca pegada y escasa mordiente. Este encuentro no era vital como los anteriormente mencionados, pero si es un claro ejemplo del estado mental que a veces parece sufrir el conjunto barcelonista.

Robert Lewandowski parece no ser el del Bayern. / @mundiario
Robert Lewandowski parece no ser el del Bayern. / @mundiario

Los suplentes no ayudan. Las bajas sufridas en momentos clave de la temporada, en defensa durante la fase de grupos y en los enfrentamientos de Copa del Rey con hasta cuatro titulares en la enfermería, han dado la oportunidad a varios jugadores de reivindicar su estatus en la plantilla y demostrar a Xavi Hernández que merecen un sitio en el once.

Nada más lejos de la realidad, jugadores como Ansu Fati, Ferrán Torres o Eric García no han aprovechado la ocasión que se les ha brindado con las bajas de sus compañeros. Otro caso extraño es el de Raphinha, que pese al empeño y ganas que pone el jugador, no parece mejorar en nada al teórico titular, Ousmane Dembelé.

Otro año más vemos como el aficionado azulgrana se lleva otra desilusión en forma de ridículo de su equipo, denotando su bajón de escalón a nivel europeo y sus problemas (no sólo económicos) en el seno de la entidad blaugrana. Se podrán competir títulos a nivel doméstico o incluso dominar alguna de sus competiciones, pero el Barcelona de hoy está muy lejos de aquel equipo que maravilló al mundo de la mano de Guardiola o Luis Enrique. @mundiario

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