El Atlético se aferrra a Sorloth ante el bajón de Julián Alvarez
El Atlético de Madrid ha aprendido que con Alexander Sorloth el reloj no corre como con el resto. No es un delantero de fuegos artificiales ni de impacto inmediato, sino uno de esos jugadores que necesitan contexto y continuidad para ofrecer su mejor versión. Simeone lo sabe y por eso insiste. Porque cuando el curso se aprieta, el noruego suele responder.
No es casualidad que sus números siempre se disparen en la segunda mitad de las temporadas. Ya ocurrió en el Villarreal y volvió a repetirse en su primer año como rojiblanco. Sorloth se siente cómodo cuando los partidos pesan, cuando el rival duda y el margen de error se reduce. Es ahí donde su presencia física y su lectura del área marcan diferencias.
El inicio de 2026 ha confirmado esa tendencia, aunque no siempre con el protagonismo esperado. Su suplencia en Riazor frenó una racha que apuntaba alto, pero no alteró el fondo del mensaje. Simeone valora su trabajo sin balón, su implicación en la presión y su capacidad para fijar centrales. Detalles que no siempre aparecen en la estadística, pero sostienen al equipo.
Con Julián todavía lejos de su mejor versión y Griezmann asumiendo el peso goleador en momentos puntuales, el Atlético necesita una referencia que garantice continuidad en ataque. Ahí emerge Sorloth, llamado a sostener al equipo cuando los partidos se cierran y el margen se reduce. Su presencia, su trabajo y su capacidad para aparecer en los momentos clave lo convierten en una pieza esencial del engranaje ofensivo rojiblanco.
Ahora llega el tramo donde todo se decide. Eliminatorias, partidos cerrados y noches que exigen carácter. Sorloth no promete fuegos artificiales, pero sí fiabilidad cuando el margen se reduce al mínimo. Si el Atlético quiere aspirar a todo, necesitará que su nueve vuelva a marcar diferencias. Porque hay jugadores que no brillan al principio, pero acaban siendo decisivos cuando más importa. @mundiario


