El Athletic respira en LaLiga en una jornada marcada por la tensión entre Sarabia y Valverde
El Athletic sacó adelante un partido espeso que terminó decidiéndose desde los once metros. Un penalti señalado por el VAR en los minutos finales, tras una acción de Bigas sobre Laporte, permitió a Guruzeta firmar su doblete y sellar el 2-1 ante un Elche frágil lejos de casa.
Hasta entonces, el choque había estado marcado por la falta de acierto rojiblanco. Los leones generaron lo suficiente antes del descanso, pero Dituro sostuvo al conjunto ilicitano con intervenciones de mérito ante Iñaki Williams, Sancet y el propio Guruzeta. El Elche apenas inquietó a Unai Simón.
El marcador se abrió tras el descanso con un cabezazo de Guruzeta a centro de Yuri. La reacción fue inmediata: penalti de Lekue sobre Germán Valera y empate de André Silva, en una ejecución que tuvo que repetirse tras el resbalón inicial del delantero.
Cuando el empate parecía definitivo, llegó la acción decisiva. Bigas arrolló a Laporte en el área, el VAR llamó al colegiado y Guruzeta no perdonó desde el punto fatídico. El Athletic encadena así su tercera victoria liguera y sigue mirando hacia arriba.
Sarabia crispa San Mamés y empaña su candidatura al banquillo
Eder Sarabia regresaba a San Mamés con la ilusión del vizcaíno que sueña con sentarse algún día en ese banquillo. Confeso seguidor rojiblanco y uno de los técnicos emergentes de Primera, su figura concentró muchas miradas antes incluso de que rodara el balón. El recibimiento fue cálido, los gestos cómplices y el abrazo con Ernesto Valverde, sincero. Pero la noche terminaría empañada.
El partido tensó los nervios y Sarabia lo vivió con intensidad visible. Sus aspavientos en la banda y su insistencia en cada decisión arbitral no pasaron desapercibidos para una grada que, hasta entonces, le observaba con simpatía. La discusión final con Valverde, señalándole y recriminando el penalti decisivo, rompió la imagen de técnico reflexivo y dejó una sensación incómoda en La Catedral.
En sala de prensa rebajó el tono y evitó alimentar la polémica. Reiteró su respeto por Valverde, al que considera el mejor entrenador de la historia del Athletic, y esquivó hablar de los árbitros. Sin embargo, las imágenes ya habían hablado por sí solas. En San Mamés, donde la memoria es larga, su candidatura sentimental quedó inevitablemente oscurecida. @mundiario


