Alcaraz supera a Opelka en un debut sin brillo en el US Open
Carlos Alcaraz debutó en el US Open con victoria cómoda pero sin espectáculo frente a Reilly Opelka. El murciano se impuso por 6-4, 7-5 y 6-4 en poco más de dos horas, en un partido que careció de ritmo y en el que los saques del estadounidense marcaron la dinámica. Lo mejor para el número dos del mundo fue precisamente eso: salir indemne y con la sensación de haber controlado un estreno que, por más previsible que se antojaba, no ofreció ni un ápice de brillo.
El público había esperado una noche de grandes emociones tras el homenaje a Sharapova y los hermanos Bryan, pero lo que siguió fue un duelo plano, dominado por la incapacidad de Opelka para restar y por la solvencia de Alcaraz al servicio. El español, consciente de que nada dependía de él frente a un sacador de 2,11 metros, aplicó una estrategia pragmática: esperar, restar lo que se pudiera y no desesperarse. Así ganó con autoridad, aunque sin magia.
El murciano, que estrenó un look militar comentado por todos en Flushing Meadows, reconoció tras el triunfo la incomodidad de jugar sin ritmo. Opelka llegó a no ganar un solo punto al resto en la primera manga, un dato insólito que reforzó la sensación de partido infumable. Frances Tiafoe, Sharapova y John McEnroe bromeaban sobre su corte de pelo, mientras el tenis quedaba relegado a un segundo plano. Aun así, la estadística no miente: Alcaraz acumula ya 19 estrenos victoriosos en Grand Slam, igualando registros históricos de Borg y Nadal.
Lo más interesante de la velada fue, quizá, la anécdota del propio contexto. El gesto de Alcaraz imitando a Rory McIlroy tras ganar, el progresivo abandono del público antes de la medianoche y la resignación de los comentaristas transmitieron un aire extraño, como de partido que todos querían terminar cuanto antes. El US Open es un torneo que respira espectáculo y energía, pero esta vez no encontró ni chispazos.
Ahora, el murciano se medirá al italiano Mattia Bellucci, con la esperanza de que el tenis y no los saques pesados o los debates capilares sean protagonistas. Alcaraz cumplió con nota en su debut, pero lo hizo con la sensación de estar en una misión de trámite. Y aunque el triunfo refuerza su fiabilidad, también recuerda que incluso las estrellas necesitan rivales capaces de dar ritmo para que la magia aparezca en Nueva York. @mundiario


