Medallas de Oro para la movida de los 80: Loquillo, Secretos y Radio Futura
El Consejo de Ministros ha aprobado la concesión de las Medallas de Oro al Mérito en las Bellas Artes. Entre los galardonados, Santiago Auserón (Zaragoza, 1954), músico, compositor, cantante, fue fundador del grupo Radio Futura, formado por su hermano Luis Auserón, Enrique Sierra y Herminio Molero. El grupo, fundamental en la movida madrileña, dio en la década de los 80 439 conciertos multitudinarios.
Hace unos años ya se distinguió con la medalla de Oro a José María Sanz (Loquillo) y a Los Secretos el grupo más intimista y lírico de la movida. Radio Futura, Loquillo y Los Secretos, fueron distintas caras y estilos de una década en la que el carpe diem, los sentimientos y las vivencias tenían una omnipresente banda sonora de música española, sin olvidar su mérito etnográfico: ser parte imprescindible de la memoria colectiva de un tiempo y de un país.
No son los primeros integrantes de la movida en ser galardonados. Pérez Villalta, Montesinos, Ceseppe y Alaska también fueron premiados en otras ediciones, lo que viene a confirmar que, pese a que inicialmente se definió como un movimiento juvenil sin pretensiones, fue un importante movimiento estético rupturista y musical. Significó toda una reacción a las convenciones de una época gris recién salida de la dictadura franquista, espejo del cambio y de la libertad cultural e ideológica que vivió entonces la sociedad española. Hechos como la concesión de las medallas indican que la historia le está dando su reconocimiento como el fenómeno cultural más importante del último tercio del siglo XX.
Santiago Auserón
Santiago Auserón (Zaragoza 1955, músico, doctor en Filosofía y escritor) lleva cuarenta años dedicados a la música, desde que llegase a la Universidad de Madrid y fuera “capturado” por la vorágine de la movida. Alma de Radio Futura, sus trabajos de los ochenta La ley del desierto, La ley del mar (1984), Un País en Llamas (1985) o La canción de Juan Perro (1987) harían que la crítica los catapultara como "la cima creativa de la movida" "Mejor grupo de rock hispano de la Historia" y “Mejor grupo español de los últimos 25 años”. La revista Rolling Stone llegó a incluir siete de sus canciones entre las 200 mejores canciones del pop-rock español, algo que ningún grupo ha logrado. Entre ellas “La estatua del jardín botánico” de la que Auserón confesó que "fue un chispazo de inspiración, no creo que jamás me vuelva a ocurrir, ni que haga otra canción igual”
Auserón dejó Radio Futura en el fin de la década y se reconvirtió en el Juan Perro afrocubano- blusero-mexicano que materializó en distintas colecciones discográficas amalgamas de flamenco, blues de Nueva Orleans, jazz, son cubano y sonidos mediterráneos. En su faceta de escritor publicó entre otros el libro "Canciones de Juan Perro"· y el ensayo "El ritmo perdido sobre el influjo negro en la canción española".
Ingratitud con la movida de Auserón, concesiones generosas de Loquillo, continuidad natural de Los Secretos
Ejemplos con enormes diferencias. Loquillo se reinventa en cada trabajo cosechando éxitos convertido en un símbolo del rock eterno, sin modas ni décadas asignadas. Exhibe una vocación, convicción, autenticidad y fidelidad al rock-and-roll con cuarenta años de coherente, exitosa y evolutiva trayectoria. Contenta a los que buscan la nostalgia, pero es atractivo, perfectamente válido y coherente para las nuevas generaciones porque mantiene incólume su imagen de rocker que "marca la diferencia sin haceros reverencias·.Los Secretos únicos y siempre ellos mismos, dignos supervivientes de su líder, dejan su alma y su historia de los 80 en cada escenario. Interpretan sus viejos temas que siguen llegando al corazón de un público que revive aquellas sensaciones agridulces que algún día tuvieron, cuando los sentimientos lo eran todo en la vida.
Loquillo y Los Secretos son distintos ejemplos de compromiso con la música, de coherencia, continuidad y una fidelidad extrema a un público que les sigue acompañando década tras década. Sin embargo, Auserón ha renegado de sus orígenes llegando a no interpretar en sus conciertos ni un solo tema de su repertorio de Radio Futura. Es comprensible que un artista evolucione tanto que rechace lo que ha hecho anteriormente. Pero es que en su caso, la música que hace como su sosias " Juan Perro" de inherentes raíces sureñas y latinas, está en idéntica sintonía de gran parte de la trayectoria de Radio Futura, pudiendo los temas casi ser intercambiables. Algo que sucede por ejemplo con Manolo García cuando se separa de El último de la Fila. Argumentó que quería buscar nuevos caminos.. para hacer practicamente lo mismo
¿Para cuándo la medalla a Jorge Ilegal?
Un caso aparte es el gran Jorge Ilegal - ¿Para cuando su medalla? Jorge Ilegal ha conseguido algo que sólo Loquillo en este ámbito musical ha conseguido: una carrera sólida e ininterrumpida desde los 80. Partiendo de los postulados transgresores de la movida, se ha mantenido siendo fiel a sí mismo, pero en ningún caso anquilosándose y viviendo de la nostalgia, sino innovando desde el clasicismo del mejor rock. Ilegales además tienen la generosidad de ser agradecidos con sus seguidores de siempre y no relegan sus éxitos de antaño, sino que los interpretan con más fuerza que nunca y emocionan por la vigencia y hondura de su mensaje y la excelencia técnica en la ejecución musical.
¿Qué tenia la movida para que a día de hoy no pierda vigencia?
Con dos focos primigenios centrados en Madrid y asombrosamente en el finisterre peninsular - Vigo- que después se extendería a toda España fue un movimiento hedonista que primó los valores estéticos y artísticos transgresores y el disfrute absoluto de la noche. La música fue la banda sonora de este nuevo modo de vida. Se convirtió en omnipresente y la parcela artística por excelencia. Quizás por primera y última vez en la historia, hubo una identificación total de los jóvenes a los que iba destinada esa música con la música en sí. De hecho, si los jóvenes de los 70 tuvieron como leit motiv la transición y las libertades políticas, la única bandera que enarbolaron los jóvenes de los 80 fue la de la música.
Fue una etapa singular que se caracterizó por la coexistencia de grupos de diversos estilos, puntas de lanza de la vanguardia musical: punk, techno, reggae, ska, funk, pero también más clásicos como el rock y el pop... La transgresión y el optimismo creativo primaron sobre la calidad. Unas letras caóticas e irreverentes, influidas por el after punk, la postmodernidad y un escaso compromiso social convivieron con grupos con cierto interés por el aspecto formal. Aunque criticadísimos entonces, hoy todos ellos forman parte de la Edad de oro del pop español. Como novedad, en esta vorágine musical fue fundamental la vuelta a la música cantada en español, que en los 70 había sido arrinconada “por los modernos” volcados en la música anglosajona el rock y el rock sinfónico. El uso del castellano frente al inglés como expresión aumenta su valor vehicular y de conexión con los jóvenes.
La música fue la parcela artística más visible. Pero también la dinámica cultural y creativa se plasmó en el gran auge de la moda, la fotografía, la creación de fanzines, revistas, suplementos de periódicos con una estética nueva, llamativa y rompedora y totalmente identitaria. También fueron importantes poetas y artistas plásticos. En el cine Pedro Almodóvar desde Madrid canalizaría toda esta estética de un modo magistral, al igual que Ouka Lele o Cessepe en el mundo gráfico. También hubo una revolución en la hostelería marcada por la aparición de " templos" como Rock Ola, el Penta, La Vía Láctea en la movida madrileña o, el Kremlin Número K o la icónica Sala Clangor en la movida gallega.
Pese a que durante mucho tiempo fue cuestionada,cuatro décadas después de su estallido, el movimiento cultural de los 80, llamado movida, se valora como el fenómeno cultural más significativo del último cuarto del siglo XX. A día de hoy, sigue despertando una gran fascinación, tanto entre generaciones más jóvenes, como en aquellos que la vivieron y que confiesan- no sin enorme emoción- que fue un período que les marcó para siempre y que jamás podrían olvidar. @mundiario