Juan de Betanzos, esposo de la princesa inca Angeliuna Yupanqui

El apellido Betanzos hace alusión al origen, como era común entonces. Probablemente era un hijo segundón, de una saga de caballeros, navegantes y comerciantes de procedencia gallega.
Mural en la tumba de Pizarro, Catedral de Lima
Mural en la tumba de Pizarro, Catedral de Lima

A Betanzos, Flavium Brigantium, se le conoce por su nobleza, como Betanzos de los Caballeros. Es hogar natal de algunos de los personajes más relevantes de la historia de Galicia. En lo celestial, San Toribio de Astorga y el Arzobispo de México, Francisco Seijas Ulloa. En lo militar los Andrade y Pardo de Cela. En las letras a Juan de Betanzos...

Estamos ante una de las figuras más interesantes del Perú hispano, Juan Díez de Betanzos y Arao, explorador, lingüista e historiador. Vino al mundo en los primeros años del siglo XVI, cuando una nueva edad se estaba forjando. Podríamos acuñar como el primer europeo en amar al imperio Inca. Se integró de tal manera que fue el tercer esposo de la princesa Cuxirimay Ocllo, Angelina Yupanqui, apodada Ñusca. Los dos anteriores habían sido los personajes más importantes del Perú, el emperador Atahualpa (1500-1533) y el conquistador Francisco Pizarro (1478-1541), lo que denota el peso social de Betanzos.

Arriba a América asentándose primero en las islas de Cubagua y Margarita. Más tarde participó en las primeras exploraciones peruanas, llegando en 1533, casi adolescente, a la Ciudad de los Reyes, Lima. Mano y consejero directo de Francisco Pizarrro, Gonzalo Pizarro o Pedro de la Gasca.

Ayudó a varios virreyes como Mendoza, Hurtado de Mendoza, Diego López de Zúñiga, Francisco Álvarez de Toledo. Casi todos contaron con su valía y contribución por sus contactos con los nativos. El designio, llevaría a ser Virrey, 250 años más tarde, a otro gallego, Francisco Gil de Taboada.

Antonio de Mendoza, segundo Virrey del Perú y primer virrey de Nueva España, le encarga una relación de la historia incaica. Betanzos era letrado, con sobrecapacidad sobre sus coetáneos. De aquí saldrá su obra magna, fuente para el estudio andino, Suma y narración de los Incas (1551). Está considerada dentro de la crónicas cuzqueñas, como las de otro galaico, Pedro Sarmiento de Gamboa. Precursores del "Inca", Garcilaso de la Vega.

En 1880 aparecen en los archivos del Escorial 18 capítulos de su obra. Lo saca del cajón Marcos Jiménez de la Espada. Un siglo después, en 1987 encuentran en la Biblioteca March de Palma, la obra completa con 82 capítulos, que edita y estudia Carmen Martín Rubio.

Betanzos vivió de lleno esta cultura, se integró entre miembros nobles incaicos. Aprendió el Quechua, e hizo un diccionario-traductor del español, que tardó 6 años en rematar según él mismo (1538-1544). Su estudio le valió para negociar con las resistencias de los líder neoincaio, Sayri-Túpac en 1557 y Titu Cusi Yupanqui en 1559. Acuerdos que terminarían malamente en 1572, con la caída de Tupac Amaru y el último reducto Inca, la ciudad perdida de Vilcabamba.

Se le recompensó tras las revueltas contra los Pizarro, con varias encomiendas o lugares. Jamás regresaría a Europa falleciendo en Cuzco en 1576. Su sombra dejó el nombre a una población, Betanzos, en Bolivia, Potosí.

¿A que familia pertenecía Juan de Betanzos?

El apellido Betanzos hace alusión al origen, como era común entonces. Probablemente era un hijo segundón, de una saga de caballeros, navegantes y comerciantes de procedencia gallega. Con este nombre también existe otro Juan de Betanços, al que se le atribuye en 1517 el primer contrato para la pesca del bacalao de Terranova.

Quien nos da la primera pista sobre los Betanzos, es Pedro Vitales (prior de Gurrea y canónigo de Montearagón). En su obra del XVII, Nobiliario de Aragón, menciona que este apellido lo usaban algunos miembros de la Casa de Andrade, como Gonzalo Díez de Betanzos.

Algunos autores confunden a Juan, como hijo de Nuño Freire de Andrade y Ana de Vargas, imposible, los separan varias generaciones. El hijo de estos es Diego de Andrade (I Conde de Villalba, VII Señor de la Casa de Andrade y villas del Ferrol, Pontedeume y Villalba) casado con María Teresa das Mariñas y Haro. Los Haro son una Casa nobiliaria con raíces en el Rioja, Señores de Vizcaya. Apellido que pudo derivar en Arao. Este matrimonio, de Diego y María, fueron padres de Fernado de Andrade y Pérez das Mariñas, casado con la Condesa de Monterrey, que consiguió la Casa de Contratación de la Especiería para A Coruña en 1522, y defendió la voz propia de Galicia en la Corte,

El padre de María das Mariñas , era el primer Gómez Pérez das Mariñas, Señor o gobernador de Betanzos, cargo que tuvo su descendiente Ares Pardo das Mariñas. Lo cierto es que en la familia también aparecerán varios con el Díez o Díaz de Ribadeneira, entre ellos un Regidor de Betanzos.

Los Andrade van a tener relación con negocios de ultramar. Con base en los puertos de A Coruña y Betanzos. Diego de Andrade era armador de una importante flota, enlace de Irlanda e Italia, trabajando mercaderías provenientes de la India. Tras el descubrimiento de América. su hijo Fernando, abre nuevas rutas desde A Coruña a América. Comerciaban con especias, sedas, bacalao... En tierras americanas, Juan de Betanzos también hacía negocios. Como prueba una Exención de Almojarifazgo, de 1548, esto suponía que no pagaría impuestos por géneros o mercancías salidas del reino.

En Juan, se dan los apellidos, Díez, Betanzos y Haro. Sin duda pertenecía a la Casa de Andrade y das Mariñas. Manuel Ares Faraldo, misionero betanceiro del XX, también avala la tesis de sumarlo al clan, el religioso corrió los mismos caminos bolivianos que pisó su coterráneo Betanzos.

¿Qué otros familiares encontramos en Perú?

En 1537 estaba Pedro Pardo, nombre habitual en la familia. Nieto de Juan Lopez Pardo de Haro Mariñas y Beatriz Castro Ribadeneira, primos entre sí. Tataranieto de Pedro Pardo de Cela, de él su nombre. Lo que ratifica que en la misma etapa que llegó Betanzos, había más prole por estos lares. Ata cabos con la procedencia de nuestro personaje principal.

Juan tuvo una hija con la princesa Ñusca, llamada María Diez de Betanzos, medio hermana de los hijos de Pizarro ( Francisco y Juan Pizarro Yupanqui) y de los de Atahualpa (María Isabella Atabalipa Yupanqui y Francisco Tupac Atauchi). Sus padres solo estarían en torno a un lustro. Juan enviuda y contrae segundas nupcias con Catalina de Velasco, con quien tendrá a Ruy Diez de Betanzos, Lorenza y Juan. Además tuvo otros tres hijos naturales, Catalina de Ávila, Juan de Reaño y Diego de Betanzos.

Destacable paisano y posible pariente, era Pedro de Betanzos. Uno de los primeros misioneros de Costa Rica, Guatemala y Nicaragua. Con excelente dominio de lenguas, se dice que llegó a dominar hasta catorce, entre ellas el náhuatl y quiché. Escribió el libro impreso más antiguo en idioma vernáculo guatemalteco "Arte, Vocabulario y Doctrina Christiana en Lengua de Guatemala". Equivalente al vivariense Teodoro de Quirós en Filipinas con el Tagalo. Tres gallegos conservadores de culturas y lenguas indígenas, humilde aportación que ayudó a una llama latente medio y milenio después. @mundiario

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